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12 hábitos diarios de los líderes excepcionales

Uno de los episodios del comic de Dilbert más populares, comienza con el jefe de Dilbert transmitiendo en una reunión, las explicaciones que la alta dirección da a las bajas ganancias de la compañía. En respuesta a su jefe, Dilbert pregunta con incredulidad, “¿por lo que dicen, en su momento, las ganancias subieron a causa de un gran liderazgo y bajaron debido a una economía débil?” A lo que responde el jefe de Dilbert, “Estas reuniones irán más rápido si usted deja de poner las cosas en contexto.”

Un gran liderazgo es de hecho una cosa difícil de identificar y entender. Conoces a un gran líder cuando estás trabajando para uno, pero incluso ellos pueden tener dificultades explicando los detalles de lo que hacen que hace que su liderazgo sea tan efectivo.

Los grandes líderes nos cambian para mejor. Ellos ven más en nosotros de lo que vemos en nosotros mismos, y nos ayudan a aprender a verlo también. Sueñan en grande y nos muestran todas las grandes cosas que podemos lograr.

El gran liderazgo es dinámico; Combina una variedad de habilidades únicas en un todo integrado. El gran liderazgo también se basa en buenos hábitos. A continuación los hábitos esenciales que los líderes excepcionales aplican cada día. Dales una oportunidad y mira a dónde te llevan.

1. Comunicación efectiva

Cuanto más elaborados sean nuestros medios de comunicarnos, menos nos comunicaremos“.

La comunicación es el verdadero trabajo del liderazgo. Es un elemento fundamental de cómo los líderes logran sus metas cada día. Simplemente no puedes convertirte en un gran líder hasta que seas un gran comunicador.

Los grandes comunicadores inspiran a la gente. Ellos crean una conexión con sus seguidores que es real, emocional y personal, independientemente de cualquier distancia física entre ellos. Los grandes comunicadores forjan esta conexión a través de una comprensión de las personas y una capacidad de hablar directamente a sus necesidades.

2. Coraje

El coraje es la primera virtud que hace posible todas las otras virtudes.

La gente esperará a ver si un líder es valiente antes de que estén dispuestos a seguir su ejemplo. La gente necesitan ver coraje en sus líderes. Necesitan a alguien que pueda tomar decisiones difíciles y velar por el bien del grupo. Ellos necesitan un líder que se mantenga en curso cuando las cosas se ponen difíciles. Las personas son mucho más propensas a mostrar coraje ellos mismos cuando sus líderes hacen lo mismo.

Para el líder valiente la adversidad es una prueba de bienvenida. Como un herrero moldeando un hierro candente, la adversidad es una prueba de fuego que refina a los líderes y agudiza su juego. La adversidad alienta a los líderes valientes y los deja más comprometidos con su dirección estratégica.

3. Adherencia a la Regla de Oro +1

La forma en que ves a la gente es la forma en que los tratas, y la forma de tratarlos es en lo que se convierten“.

La Regla de Oro — trata a los demás como quieres que te traten — asume que todas las personas son iguales. Supone que, si tratas a tus seguidores de la misma manera en que quieres que un líder te trate, serán felices. Ignora que la gente está motivada por cosas muy diferentes. Una persona ama el reconocimiento público, mientras que otros odian ser el centro de atención.

Los grandes líderes no tratan a la gente cómo ellos mismos quieren ser tratados. En su lugar, toman la regla de oro +1 y tratan a cada persona como él o ella le gustaría ser tratado. Los grandes líderes aprenden lo que hace que la gente marque, reconocen sus necesidades en el momento y adaptan su estilo de liderazgo en consecuencia.

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4. Conciencia de sí mismo

Es absurdo que un hombre gobierne a los demás, pero no puede gobernarse a sí mismo”.

Contrariamente a lo que Dilbert podría hacernos creer, las lagunas de los líderes en la autoconciencia rara vez se deben a motivos engañosos, maquiavélicos o déficits severos de carácter. En la mayoría de los casos, los líderes — como todos los demás — se ven en una luz más favorable que otras personas.

La autoconciencia es el fundamento de la inteligencia emocional, una habilidad que el 90% de los líderes de alto rendimiento poseen en abundancia. La gran autoconciencia de los grandes líderes significa que tienen una imagen clara y precisa no sólo de su estilo de liderazgo, sino también de sus propias fortalezas y debilidades. Ellos saben dónde brillan y donde son débiles, y tienen estrategias efectivas para apoyarse en sus fortalezas y compensar sus debilidades.

5. Pasión

“Si sólo trabajas en cosas que te gustan y te apasionan, no tienes que tener un plan maestro de cómo las cosas van a pasar.”

La pasión y el entusiasmo son contagiosos. Lo mismo ocurre con el aburrimiento y la apatía. Nadie quiere trabajar para alguien que no está entusiasmado con su trabajo. Los grandes líderes son apasionados por lo que hacen, y se esfuerzan por compartir esa pasión con todos los que les rodean.

6. Humildad

“La humildad no es pensar menos de ti mismo, es pensar menos en ti mismo.”

Los grandes líderes son humildes. No permiten que su posición de autoridad les haga sentir que son mejores que nadie. Como tal, no dudan en saltar y hacer el trabajo sucio cuando sea necesario, y no pedirán a sus seguidores que hagan algo que no estarían dispuestos a hacer ellos mismos.

7. Generosidad

Un buen líder es una persona que toma un poco más de su parte de culpa y un poco menos de su parte del mérito.

Los grandes líderes son generosos. Comparten el crédito y ofrecen elogios entusiásticos. Están tan comprometidos con el éxito de sus seguidores como lo están con los suyos.  Quieren inspirar a todos sus empleados para lograr su mejor personal — no sólo porque hará que el equipo más exitoso, sino porque se preocupan por cada persona como individuo.

8. Infecciosidad

“La esencia misma del liderazgo es que tienes que tener una visión, tiene que ser una visión que articules con claridad y fuerza en cada ocasión, no puedes tocar una trompeta incierta”.

Los grandes líderes saben que tener una visión clara no es suficiente. Tienes que hacer que la visión cobre vida para que tus seguidores puedan verlo tan claro como tú. Los grandes líderes lo hacen contando historias y pintando cuadros verbales para que todos puedan entender no sólo a dónde van, sino también lo que verán y sentirán cuando lleguen allí.  Esto inspira a otros a interiorizar la visión y hacerla suya.

9. Autenticidad

Sólo ser lo que eres y hablar desde tus entrañas y el corazón,  es todo lo que un hombre tiene“.

La autenticidad se refiere a ser honesto en todas las cosas, no sólo lo que dices y haces, sino en lo que eres. Cuando eres auténtico, tus palabras y tus acciones se alinean con quien dices ser. Tus seguidores no deben ser obligados a invertir tiempo tratando de averiguar si tienes motivos ocultos o quizá distintos. El tiempo que dedican a realizar esto, erosiona la confianza que te tenían y repercute en la capacidad de ejecución confianza en usted y en su capacidad de ejecución.

Los líderes que son auténticos, son transparentes y cercanos. No son perfectos, pero se ganan el respeto de la gente hablando en su mismo idioma.

10. Accesibilidad

“La gestión es como sostener una paloma en tu mano. Si aprietas demasiado la matarás y si no aprietas lo suficiente se irá volando”.

Los grandes líderes dejan claro que están abiertos a los desafíos, las críticas, y puntos de vista diferentes a los suyos. Ellos saben que un entorno en el que la gente tiene miedo de hablar y a opinar lo que piensan, está destinado al fracaso, por ello ofrecen información, y están dispuestos siempre a preguntas de sus colaboradores. En definitiva son accesibles, facilitan el flujo de la información y de las grandes ideas para toda la organización.

11. Responsabilidad

Los romanos tenían una tradición: Siempre que un ingeniero construía un arco, como la piedra angular se colocaba in situ, el ingeniero asumía la responsabilidad de su trabajo de la manera más profunda posible: Se ponía en pie debajo del arco”

Los buenos líderes se echan a sus espaldas la responsabilidad. No tratan de echarle la culpa a sus seguidores, ni se avergüenzan cuando fallan. Ellos nunca tienen miedo de decir: “La responsabilidad es mía”, y se ganan la confianza de la gente por sentirse respaldados.

12. Sentido de propósito

“Usted no conduce señalando y diciendo a la gente el lugar para ir. Usted conduce yendo a ese lugar y argumentando por qué”

Mientras que la visión es una idea clara de a dónde va, el propósito se refiere a la comprensión por la cual vas allí. A la gente le gusta sentir que son parte de algo más grande que ellos mismos. Los grandes líderes son capaces de fomentar y transmitir esa sensación a sus equipos.