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3 consejos infalibles para conquistar los nervios

Un elemento importante del verdadero profesionalismo es vencer el miedo a cometer un error. En ciertas situaciones, como hablar en público, ese miedo puede congelarte como un ciervo ante los faros. Estés donde estés, en vivo, en línea en una conferencia virtual o frente a otros miembros del equipo, lo más probable es que tengas que dirigirte a una audiencia. Entreno a actores, para quienes el miedo puede arruinar literalmente su carrera. Después de observar cómo ciertas estrategias pueden ayudarlos a superar sus miedos de manera efectiva, me di cuenta de que estas estrategias pueden funcionar para cualquiera.

Aquí hay tres consejos clave para ayudarlo a vencer el miedo de estar frente a una audiencia, sea quien sea. Apréndalas, practíquelas y utilícelas cada vez que lo llamen para hablar en público:

intenta ser malo

Esto funciona siempre, aunque parece contradictorio. Como muchas de las mejores estrategias de la psicología inversa, deshace el poder de la situación que más temes. La frase provino del gran actor Martin Landau, quien entrenaba a sus compañeros actores diciendo: “Intenten ser malos”. Lo que quiso decir fue que cuando tienes miedo de cometer un error o de estar equivocado, bloqueas los instintos libres y naturales que necesitas para actuar. No se trata solo de actuar, se trata de ser uno mismo. Concédete la libertad de equivocarte y la gran sorpresa es que es mucho menos probable que lo hagas.

Una forma de probar esto: practica tu discurso con anticipación. Consiga un grupo de amigos de confianza para jugar con la audiencia y mantenerla suelta. Pregunta por sus reacciones mientras hablas. ¿Sonabas genuino? ¿Eres interesante? ¿Tu voz es demasiado monótona? Déjate hacer todo mal. Es probable que haga grandes descubrimientos. Para cuando esté listo para el Gran Día, sabrá lo que funciona y estará lo suficientemente relajado para hacerlo.

“Puedes hablar bien si tu lengua puede transmitir el mensaje de tu corazón”. – Juan Ford

Convierte el miedo en gratitud

El éxito requiere disciplina. A veces, eso puede parecer una carga o una trampa, y ese sentimiento puede erosionar tu progreso mientras tratas de liberarte. En su lugar, tómese un momento y recuérdese que esta es una elección. Es tu elección. Si elige adoptar la disciplina en su vida, creará hábitos positivos que a su vez generarán resultados positivos. En cuanto a tu necesidad de mejorar al hablar en público, ya sea por un día o un trabajo, o por el resto de tu carrera, es la misma situación. Si te resientes, no te dejarás crecer.

En su lugar, mire la libertad que le traerán los resultados positivos y agradezca la oportunidad de lograrlos. Estarás libre del miedo a no hacerlo bien, libre del miedo a lo desconocido y libre de no entender lo que se necesita para hacerlo bien. Es un cambio tremendo en la forma en que define ponerse en el trabajo, del confinamiento a la libertad, de una trampa a nuevas alas, y es un enfoque que puede usar para innumerables situaciones a lo largo de su vida.

Haz que todo te haga mejor

Este es un mantra clave que les enseño a mis clientes de Hollywood: Haz que todo te haga mejor. Todos nos metemos en malas situaciones: nos enfrentamos a problemas frustrantes y abrumadores todo el tiempo. Si enfrenta un desafío con esa sensación pegajosa de que todo podría salir mal, intente cambiar su mentalidad de negativa a positiva. Pregúntese: ¿Cómo puedo usar esta mala situación para mejorar? ¿Qué me puede enseñar? ¿Cómo puedo aprovecharlo para ayudarme a crecer? Tan pronto como haga estas preguntas, entrará en el modo de resolución de problemas, y es probable que haya muchas soluciones en su experiencia para aprovechar.

Usa la presión como una oportunidad para enfocarte con intención. Y si las cosas no salen al 100% a la perfección, considera ese punto bajo como parte de la vida tan natural como derramar café y mancharte la camisa. Sucede. Pero prevaleciste. Después de todo, las imperfecciones son las que nos hacen humanos, y ser humano es mucho más interesante que parecer un robot. ¡Incluso puedes usar el ejemplo en tu próxima charla!

Descubrí que estas 3 estrategias pueden revertir incluso los peores tipos de miedo. Te permiten volverte filosófico, abrazar el crecimiento en lugar del castigo y divertirte un poco practicando. Te abren para que puedas ser tú mismo, e incluso mostrar un poco de vulnerabilidad a tu audiencia. Eso nunca es malo, créeme.