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3 formas de crear hábitos exitosos

Los hábitos son más fuertes que la razón.

«Debería dedicar tiempo a concentrarme en ese proyecto».

«Debería poder hablar y que otros quieran escuchar».

¿Cuánto tiempo pasas «debería» en tu camino por la vida? Es fácil internalizar metas y sueños, pero a menudo es inalcanzable cumplirlas. ¿Por qué? Queremos más de nuestras vidas, nuestras carreras y nuestra influencia, pero muchos no alcanzan nuestras metas. No es que realmente no queramos alcanzarlos, sino que no estamos dispuestos a elevar nuestros estándares lo suficiente como para crear un cambio real y duradero.

Cuando nos comprometemos a elevar nuestros estándares, comenzamos a esperar más de nosotros mismos. Exigimos mejores resultados y estamos dispuestos a hacer el trabajo duro. Al aumentar nuestras expectativas, formamos nuevos hábitos. Cuando convertimos nuestro «debería» en «debe» y nuestro «tal vez» en «absoluto», se produce un cambio real. La rendición de cuentas requiere un seguimiento persistente y, en última instancia, la creación de nuevos hábitos. Va más allá de la palabra y nos empuja a la acción.

Este cambio no es fácil. Los viejos hábitos tardan en desaparecer y los nuevos hábitos son aún más difíciles de formar. Cuando finalmente esperamos más de nosotros mismos, nos comprometemos a un trabajo arduo que conduce a hábitos permanentes. Esos hábitos atraviesan el ruido, se hacen notar y exigen respeto. Esos hábitos generan influencia y crean credibilidad entre quienes te rodean.

Cualquier atleta profesional te dirá que la habilidad no es suficiente. Hay muchos atletas con habilidades increíbles, pero sin la dedicación a crear hábitos nuevos y mejorados a través de la práctica diaria y la responsabilidad, la habilidad no es suficiente. Testificarán que el éxito proviene del deseo continuo de mejores hábitos, junto con la práctica diaria y la ejecución que crean impulso.

Trabajo con muchos líderes que creen que las habilidades necesarias para lograr el éxito y la influencia hoy son todo lo que se requiere para lograr el éxito en el futuro. Se acercan a mí confundidos, incluso desesperados, porque no tienen la credibilidad entre sus compañeros, los tomadores de decisiones o incluso su equipo para ascender más alto. Sus habilidades como buenos comunicadores son las mismas cosas que les impiden crear nuevos hábitos necesarios para convertirse en grandes comunicadores. Cuanto más suben, mayores son las expectativas de todos los demás. La única diferencia es que no logran elevar sus estándares y ser realistas con lo que debe cambiarse.

Imagínese lo que cambiaría en su vida si se mantuviera en un estándar más alto, exigiera más de su trabajo y siguiera siendo responsable de los esfuerzos necesarios para crear nuevos hábitos. Aquí hay tres formas de comenzar a cambiar su impulso para lograr un mejor éxito.

Ajusta tu actitud

Decir: «Debería ir al gimnasio» no hará perder peso. Decir: «Debo ir al gimnasio». Decir: «Debería averiguar por qué nadie actúa según mis ideas relacionadas con el trabajo» no le dará esa promoción. Decir: «Debo descubrir lo que me falta en habilidades de comunicación».

Cambiar tu forma de pensar comienza con tu actitud. El cambio ocurre en el momento en que dejas de esperarlo y comienzas a tomar medidas para hacerlo realidad. Asume la responsabilidad de dónde estás y dónde quieres estar. Decida qué necesita cambiar y deje de culpar a los demás por su falta de progreso. La propiedad se trata de actitud. Actitud cambia la acción.

Sea dueño de sus errores

Puede que le falte el respeto en el lugar de trabajo porque siempre llega tarde. O quizás sea porque siempre estás distraído. Tal vez le falte influencia porque no cumple constantemente con sus compromisos, o tal vez le falten las habilidades de comunicación necesarias para inspirar a otros a actuar.

Es fundamental identificar y reconocer sus errores para que tenga una idea clara de lo que debe cambiar. Busque comentarios de otras personas en las que confíe u obtenga orientación de un entrenador o mentor. De cualquier manera, es esencial escuchar sus comentarios y reconocerlos. Solo entonces estarás abierto a los cambios necesarios para crear nuevos hábitos.

Es un maratón, no un sprint

Durante mucho tiempo nos han hecho creer que se forman nuevos hábitos en 21 días. En realidad, ese hecho inexacto provino de un estudio médico en el que un cirujano plástico determinó que los pacientes tardan un mínimo de 21 días en comprender sus cambios físicos después de someterse a una cirugía plástica. ¿Se enteró que? Un mínimo de 21 días. A lo largo de los años, hemos escuchado la versión corta y condensada de esto tantas veces que creemos que 21 días es todo lo que se necesita. Incorrecto.

Hablando de manera realista, se necesitan 66 días para que los hábitos se conviertan en una segunda naturaleza y se conviertan en parte integral de nuestro comportamiento. Los hábitos se forman a partir de la ejecución consistente de la misma acción. Crear nuevos hábitos requiere un firme compromiso de practicar.

Cuando elevas tus estándares y esperas más de ti mismo, tu actitud cambia. La culpa se convierte en propiedad, lo que te motiva a cambiar. La influencia y el respeto llevan a aumentos de sueldo y ascensos. Si quiere más para usted y su carrera, suba el listón. Cambie de actitud y reconozca que la habilidad por sí sola no es suficiente. Sea dueño de sus hábitos actuales y comprenda dónde se necesitan mejoras. Comprométase a cambiar presentándose y haciendo el trabajo duro todos los días. Solo entonces obtendrás la influencia necesaria para experimentar el éxito real.