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3 secretos para perseverar (cuando todo lo que quieres hacer es rendirte)

Estoy obsesionado con el estudio de personas exitosas. Me encanta saber qué los motiva, cómo lograron su nivel de prosperidad y qué los hace destacar del resto del grupo. 

Siempre me pregunté, “¿Cuál es su secreto? “.

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La paciencia, la persistencia y la transpiración hacen una combinación inmejorable para el éxito.

– Napoleon Hill

Cuando comencé mi negocio hace 12 meses y comencé a expandirme en el amplio mundo de la iniciativa empresarial, tenía tanto entusiasmo que no podía esperar para salir de la cama cada mañana.

Esa excitación inicial duró unos tres meses. Entonces me cansé. Comenzaron a llegar proyectos de ley, y el flujo constante de clientes y las cuentas parecían haberse detenido.

La verdad es que, hasta ahora, la “motivación” puede llevarte a ti y a tu visión cuando estás en la rutina (especialmente en los primeros días). La gente te mira desde lejos, un poco esperando que fracases, y después de todos los buenos deseos y las conversaciones de ánimo, te quedas solo contigo, y estás dispuesto a seguir.

El “secreto” de los “exitosos” se hizo evidente cuando estaba listo para dejarlo.

Cuando estaba en modo ajetreo pero no podía ver los resultados que quería lograr, me di cuenta de qué se trataba este viaje. No fue el talento, el dinero o el estar en el “lugar correcto” lo que hizo que mis modelos a seguir crecieran.

Fue quedarse en el juego. Persistencia. Esforzarse. Volver a subir.

Entonces, aprendí -a través de prueba y error- tres claves para seguir perseverando con mis objetivos, incluso cuando quería tirar la toalla.

Tus sueños, metas y visión son tu responsabilidad, tu carga para llevar, por lo que debes descubrir (e implementar) estrategias que te mantendrán avanzando en tu viaje:

1. Descansa cuando lo necesites (pero no abandones)

Cuando me siento cansado, resentido y sin ganas de hacer nada más, es una señal de descanso, no de renunciar. El famoso Dalai Lama dijo: “Cuando estoy ocupado, medito una hora al día. Cuando estoy realmente ocupado, lo doblo “. Dormir, descansar y meditar no es algo que se hace como complemento de cada día. Una vez que lo hagas parte de tu rutina habitual, verás que tu energía se expande.

Cuando comienzas a sentir y piensas ‘No vale la pena’, ese es tu cuerpo y tu mente que te piden que pises el freno. Imagina ir en una gira sin paradas de descanso. O quemarás tu motor o te sentirás muy miserable cuando llegues a tu destino. Estaciona tu auto. Llénate. Toma un respiro. Encuentra tu felicidad otra vez. Pero no abandones el viaje.

2. Hazte responsable

Cuando mis objetivos se volvieron no negociables, traje a un equipo que me mantuviera en mi punto de vista: un entrenador, un mentor o un socio intelectual te mantendrán responsable. Tu visión los necesita.

Nuestros cerebros están siempre conectados para la opción más fácil: si te dejan en tus propios dispositivos, te evitarás cualquier acción incómoda que pueda ayudarte a progresar. Me uní a un gimnasio con mi hermana y nos aseguramos de que nos encontráramos a la misma hora todas las mañanas para que pudiéramos volver a la rutina de ejercicios. No hay forma de que me haya levantado de la cama a las 5:30 a.m. si no hubiera tenido un amigo que me encuentre allí para compartir mi miseria de la madrugada. Incluso si te estás uniendo a un grupo de redes, solo rodeate a las personas que te mantendrán a un nivel más alto. Solo ese paso te impulsará a hacer más.

3. Celebra todo

Soy una persona orientada al futuro, y siempre estoy mirando hacia el siguiente paso en mi éxito. Pero, tener una mentalidad tan futurista a veces puede hacer que mires lo lejos que tienes que ir en lugar de lo lejos que has llegado. Incluso si se trata simplemente de llegar a un reclutador potencial, obtener un cliente o hacer algo nuevo en tu vida personal o profesional, CELEBRA. Cada paso, grande y pequeño, está construyendo tu ser futuro. Cada semana, miro lo que HICE y me reconozco por ello. Porque aparecí y no es fácil. Celebra tu mismo y cada paso de tu viaje, lo vales.

El mayor secreto de todos es que las personas más exitosas no son las mejores, son simplemente las más persistentes. 

Sé uno de los pocos. Tu legado te lo agradecerá