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7 maneras de aumentar tu éxito mientras trabajas menos, según estudio de 5 años

Si alguna vez te has preguntado por qué algunas personas se desempeñan mejor en el trabajo que otras, la respuesta está en cómo pasan el tiempo, dice Morten Hansen, autor del libro “Gran trabajo”.

Aunque todos hemos escuchado la frase “trabaja de forma más inteligente y no más duro”, Hansen llevó a cabo un estudio de cinco años de más de 5.000 gerentes y empleados para determinar exactamente cómo los mejores trabajadores maximizan tanto su tiempo como su rendimiento.

Su investigación arrojó siete “prácticas de trabajo más inteligentes” que te ayudarán a ser más exitoso a la vez que a haces menos:

1. Observa las prioridades

Cuando trabajas inteligentemente, seleccionas un pequeño conjunto de prioridades y te concentras en esas áreas elegidas, escribe Hansen. Entonces, debes obsesionarte con esas tareas para producir un trabajo de alto calibre.

Hansen descubrió en su investigación que los mejores ejecutantes hacen menos volumen de actividades pero con un esfuerzo más concentrado. Agrega que esta idea revierte el pensamiento convencional, que se centra únicamente en hacer menos.

“La elección es solo la mitad de la ecuación”, escribe Hansen. “También necesitas obsesionarte”.

2. Encuentra un sentido de propósito

A menudo nos dicen que hagamos lo que amamos. Efectivamente, Hansen descubrió que las personas que son apasionadas por sus trabajos generalmente tienen un mejor desempeño. Sin embargo, también se encontró con personas cuyas pasiones los llevaron por mal camino, por lo que dice que el consejo “sigue tu pasión” puede ser peligroso.

Hansen sugiere adoptar un enfoque diferente: encontrar roles que aporten valor a su organización y a la sociedad. Al hacerlo, dice que combinarás tu pasión con un sentido de propósito.

“La combinación de la pasión y el propósito, y no solo la pasión, produjo los mejores resultados”, escribe Hansen.

3. Colabora menos

Los expertos aconsejan a las personas que rompan los “silos” dentro de una organización, construyan redes profesionales más grandes, colaboren más y usen herramientas digitales para comunicarse de manera más efectiva y realizar el trabajo. “Bueno, mi investigación muestra que la convención está absolutamente equivocada”, escribe Hansen.

De hecho, los mejores resultados colaboran menos. “Eligen cuidadosamente qué proyectos y tareas unir y cuáles huir”, escribe. “Canalizan sus esfuerzos y recursos para sobresalir en los pocos elegidos [y] disciplinan su colaboración”.

Hansen agrega que para ser un jugador de alto rendimiento, debes elegir deliberadamente en qué “proyectos de unidades cruzadas” participar, y decir no a los menos productivos.

4. Aprende mientras trabajas

Los empleados y gerentes de alto rendimiento siguen lo que Hansen llama un “ciclo de aprendizaje”. Estos trabajadores usan actividades como reuniones o presentaciones como oportunidades de aprendizaje. También confían en “comentarios rápidos e informales de pares, informes directos y jefes”, escribe Hansen.

El investigador señala que los principales estudiantes en su estudio no dominaron sus habilidades trabajando “locamente duro” y repitiendo los mismos hábitos una y otra vez. “En cambio, trabajaron de manera inteligente al enfocarse en la calidad de cada uno de los bucles al aprender en el trabajo”, dice Hansen.

5. Obten el apoyo de otros

“Hacer nuestro trabajo depende de nuestra capacidad para obtener el apoyo de otros, incluidos jefes, subordinados, compañeros, colegas en otros departamentos y socios”, escribe Hansen. Estas personas controlan los recursos que necesitamos, como información, experiencia o dinero.

Para tener acceso a estos recursos, debes ser capaz de abogar por tus objetivos y ser experto en el trabajo con personas de varios departamentos, dice Hansen. “Simplemente explica los méritos del caso utilizando la lógica y los datos, y otros se levantarán en apoyo”, escribe.

6. Reduce las reuniones “derrochadoras”

Si bien las reuniones de equipo son una parte crucial del trabajo en equipo, la mayoría de ellas son ineficaces, escribe Hansen. Una reunión ineficaz o una reunión pobre es aquella que no resuelve problemas clave y rara vez tiene resultados finales.

“Una consecuencia perversa de todas esas reuniones ineficaces es que conducen a aún más reuniones”, escribe Hansen, lo que crea un ciclo de reuniones derrochadoras. Hansen sugiere utilizar reuniones de equipo más inteligentes “donde las personas debatan rigurosamente y se comprometan con las decisiones”.

7. Rediseña tu flujo de trabajo

Un rediseño se trata de cambiar la forma en que trabajas, pero Hansen advierte que no todos los rediseños generan mejores resultados. Al rediseñar tu flujo de trabajo, aconseja que te centres en uno que ofrezca más valor por la misma cantidad de trabajo realizado.

Para evaluar el valor de tu trabajo, debes medir cuánto se benefician otros de él. “Otros” puede referirse a su jefe, su oficina, sus clientes o su departamento, explica Hansen. Los beneficios pueden tomar diversas formas, como ayudar a crear nuevos productos o idear un método mejor para hacer las cosas.

“Producir un gran valor en el trabajo es crear productos que benefician enormemente a los demás y que se hace de manera eficiente y con alta calidad”, escribe Hansen.