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7 trucos rápidos para convertir la procrastinación en acción

No hay casi nada mejor que estar en una zona de flujo y hacer un montón de trabajo.

Cuando se trata de tu trabajo, no hay casi nada mejor que estar en una zona de flujo y hacer un montón de trabajo. Pero si alguna vez has estado en la otra cara (sentado en tu escritorio perdiendo tiempo en Internet en lugar de hacer un trabajo real), sabes que es un comportamiento que causa culpabilidad, aumenta la ansiedad y los resultados en tareas que se acumulan. Nadie quiere eso.

Aquí hay varias formas simples de salir de esta rutina destructiva.

1. Tómate tu tiempo para organizar tu oficina.

El caos dentro de tu entorno físico puede ser una distracción. Tomando 15 minutos, una hora o el tiempo que necesites para transformar tu oficina en un área de tranquilidad y orden, puedes eliminar los impedimentos psicológicos para simplificar tu día.

2. Vístete.

Según Gallup, al menos el 43 por ciento de los empleados pasan algún tiempo trabajando de forma remota. Si es usted, sabe lo fácil que es levantarse de la cama y trabajar en pijama, quién lo sabrá o le importará? Pero hay algo sobre cepillarse los dientes, peinarse y ponerse la vestimenta adecuada que le dice a tu mente que es hora de ponerse a trabajar.

3. Ora.

Se dice que el teólogo alemán Martin Luther dijo: “Tengo tanto que hacer hoy que necesitaré pasar tres horas orando para poder hacer todo”. Parece un consejo contrario a la intuición, pero si tu carga de trabajo es realmente insuperable, no tiene sentido pedir ayuda al Ser Supremo?

4. Date un plazo (y una recompensa que sigue).

Elije una tarea, mira el reloj y asigna un tiempo dentro del día de trabajo actual como fecha límite para completarlo. Dite que una vez hecho esto, te recompensarás con algo que hará que tus endorfinas bombeen, como caminar o trotar al aire libre.

5. Solo comienza con 10 encabezados o correos electrónicos.

Necesitas escribir un ensayo, informe o libro? No te preocupes por el contenido. Solo haz una lluvia de ideas de 10 títulos o titulares. Este pequeño paso hace rodar la pelota. Guarda tu documento, y voilà – tu trabajo ha comenzado. O qué tal enviar 10 correos electrónicos de consulta a personas que podrían ayudarte o que serán parte del gran proyecto que está posponiendo?

6. Haz tu cama.

En un discurso pronunciado en la Universidad de Texas, el almirante naval William McRaven dijo:

Si haces tu cama todas las mañanas, habrás logrado la primera tarea del día. Te dará un pequeño sentido de orgullo y te alentará a hacer otra tarea y otra y otra. Al final del día, esa tarea completa se habrá convertido en muchas tareas completadas. Hacer tu cama también reforzará el hecho de que las pequeñas cosas en la vida importan. Si no puedes hacer bien las pequeñas cosas, nunca harás bien las cosas grandes.

7. Comprende que una cierta cantidad de procrastinación es buena para la creatividad.

En una charla TED con más de 7,4 millones de visitas, el psicólogo organizacional Adam Grant analiza un estudio que él y sus colegas realizaron en el que descubrieron que hay un punto positivo en algún momento entre terminar un proyecto lo antes posible y esperar hasta el último minuto. Resulta que cuando a las personas se les asignaba una tarea, pero luego se les decía que hicieran algo diferente que les impedía realizar la tarea original durante un período de tiempo, eran marcadamente más creativas que las que completaban la tarea inmediatamente.

“Solo cuando te dicen que vas a trabajar en este problema, y ​​luego empiezas a postergar, pero la tarea sigue activa en el fondo de tu mente, empiezas a incubar”, dijo. “La procrastinación te da tiempo para considerar ideas divergentes, para pensar de forma no lineal, para dar saltos inesperados”.