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Adicto o dedicado?

Somos esclavos de la distracción? ¿Somos adictos a la gratificación instantánea? ¿Estamos en una sociedad adicta?

¿Estamos constantemente distraídos por cosas, actividades y comportamientos que están drenando y saboteando nuestra inspiración, energía y resultados?

La adicción tiene raíces tanto psicológicas como biológicas. La ingestión de sustancias como el alcohol, la nicotina, los alimentos densos en energía o actividades como el juego, el sexo, las compras, las redes sociales y el entretenimiento inicialmente causan placer y pueden afectar la secreción de la hormona feliz de la dopamina. Al principio, placentero, la participación continua de tales conductas puede interferir y sabotear el trabajo, las relaciones y la salud importantes. Sin conciencia, este ‘golpe’, una vez placentero, puede convertirse en lo que destruye nuestra capacidad de vivir una vida holísticamente exitosa.

El mundo nos bombardea con muchos estímulos adictivos y de drenaje de atención que alejan nuestra atención de lo importante.

Es muy fácil que la atención de un hombre sea absorbida por las atracciones “fatales” del mundo.

Sin conciencia, nuestro crecimiento puede ser robado y nuestra atención saboteada.

Los efectos de los procesos y conductas del pensamiento inconsciente descuidado pueden significar un desastre a largo plazo.

El teléfono inteligente ha revolucionado la forma en que interactuamos, la sociedad, la forma en que consumimos la información y nuestra vida cotidiana. 

Estudios muestran que, en promedio, gastamos 3 horas al día en nuestros teléfonos inteligentes.

La adicción a Facebook, Instagram y la notificación de la vida de otras personas DISTRAE de hacer lo mejor de nosotros.

Toma nota la próxima vez de la cantidad de personas en tu teléfono mientras estás en restaurantes con amigos y acompañantes, en centros comerciales e incluso mientras conduces. Cuántas veces revisas tu teléfono para ver las actualizaciones en la estación de trenes, mientras tus hijos están cerca, mientras estás en una cita?

La conciencia y la aceptación de tales comportamientos adictivos, y el deseo de crecer a partir de tales comportamientos siempre serán los fundamentos del cambio.

El alcohol, las drogas, la pornografía, el entretenimiento y las redes sociales comienzan como simples distracciones, pero pueden convertirse en adicciones destructivas.

Pregúntate … ¿Este hábito, la creencia y el apego inconsciente a la “adicción” funcionan para mí?

¿Puedes desconectarte de estas distracciones y adicciones para formar un deseo más profundo e intrínseco de crecimiento, atención plena, reflexión, trabajo profundo y planificación futura que te lleve a tener algo que mostrar en tu vida?

¿Las distracciones que el mundo nos presenta son malas ? No claro que no. La experiencia de ellos es parte de la naturaleza humana. Solo se vuelven destructivos cuando nuestra identificación personal se une de manera insalubre y nuestra capacidad de priorizar se ve comprometida.

Depende de nuestra propia conciencia individual descifrar para qué nos distrae y recuperar el control. Cambia tus distracciones a la atención enfocada y tus adicciones en dedicaciones saludables que alimenten tus deseos, valores y metas más profundos. Desarrolla la conciencia para crear la brecha entre las conductas que no te sirven a ti y las que sí lo hacen.

¿Estarás distraído o atento? ¿Adicto o dedicado?