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Buenos Días, Te Amo: La práctica diaria que conecta tu cerebro para la felicidad

¿QUÉ PASARÍA SI PUDIERAS reconectar tu cerebro, sin drogas, sin terapia, pero con tres pequeñas palabras, “Buenos días, te amo”? Suena demasiado bueno para ser verdad? También pensaba lo mismo hasta que supimos del psicólogo clínico, profesor e investigador de atención plena, Shauna Shapiro, PhD.

Estamos compartiendo este extracto de BUENOS DÍAS, TE AMO: Prácticas de atención plena y autocompasión para reconectar tu cerebro para la calma, Claridad + Alegría, donde aprendimos una práctica diaria de amor propio que con el tiempo volverá a cablear nuestros cerebros para obtener más felicidad . Sí, ven aprende cómo!.

No te dejes engañar por la simplicidad: la ciencia ya demuestra que simplemente expresar gratitud  puede aumentar la hormona de la felicidad, la serotonina. Si no estás cultivando suficiente buena voluntad hacia ti mismo, actualmente, es posible que desees comenzar ahora…

Cómo inculcar una práctica de “Buenos días, te amo”

Siempre hago la práctica de “Buenos días, te amo” a primera hora cuando me levanto. Mientras estoy acostado en la cama, coloco mi mano sobre mi corazón y me tomo un momento para sentir simplemente la conexión; para recibir este tierno gesto de autocuidado.

+ Coloca tu mano sobre tu corazón. Concéntrate en tu palma. Siente tu corazón latiendo a través de tu pecho.

+ Siente cómo tu corazón te cuida, enviando oxígeno y nutrientes a los billones de células en tu cuerpo. El corazón sabe exactamente cómo cuidarte: no tienes que controlarlo ni siquiera pensar en ello. Simplemente recibe el alimento.

+ Cuando estés listo, respira y di: Buenos días, [tu nombre] o Buenos días, te amo, [tu nombre] .

+ Fíjate cómo te hace sentir esto. Mira si puedes aportar amabilidad y curiosidad a lo que sientes. No hay una forma correcta o incorrecta de sentirte.

+ Confía en que estás plantando las semillas de presencia y compasión por ti mismo y que estas semillas crecerán y fortalecerán los sustratos neuronales del amor propio.

+ Envía estas semillas de bendición al mundo, ofreciendo la frase Buenos días, te amo a cualquiera que se te ocurra.

+ Reconoce que no solo estamos practicando para nosotros mismos. Todo lo que hacemos tiene ecos en el Universo.

+ Si creamos el hábito de saludarnos con amor cada mañana, estos primeros momentos de nuestro día pueden transformar el resto de los momentos de nuestro día, nuestras vidas y las vidas de los demás.

ASÍ QUE, BUENOS DIAS TE AMO!