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Cómo tomar decisiones profesionales de las que no te arrepientas en el futuro

Por lo general, solemos calificar las decisiones profesionales como buenas o malas, evaluando únicamente las recompensas obtenidas tras el compromiso generado. Dinero, estatus, relaciones, posición, poder y nivel de influencia suelen ser los indicadores clásicos que tomamos como medida del éxito, o falta de. Estos marcadores externos pueden llevarnos a tomar malas decisiones de muchas formas.

Solemos ponernos objetivos que no siempre son nuestros, escuchando los consejos de personas que no están calificadas para hacernos recomendaciones ni darnos dirección. En una apuesta por sentirnos aceptados por nuestros amigos y familia, buscamos forjarnos una carrera lucrativa, pero sentimos un vacío interno tremendo en temas de satisfacción laboral y personal.

Y entonces escuchamos continuamente los “debería”, los “hubiera” y los “podría” que se repiten una y otra vez en nuestra cabeza cuando hemos tomado tales decisiones.


Si planteas tu carrera como un viaje lleno de aprendizajes y lecciones, en lugar de verlo como un destino final, nunca te arrepentirás de una una decisión tomada, y podrás tomar riesgos más grandes y sentirte agradecido por cada prueba y complicación que haya surgido en el camino. En retrospectiva, esto siempre será algo hermoso.

Plantea un mapa profesional, no una trayectoria obligada
Si siempre estás esperando la siguiente zanahoria que te ofrezcan para entonces decidir si la quieres o no implica que no tienes el control de decidir dónde vas a terminar. Para minimizar los riesgos de tomar decisiones de las que te arrepientas, empieza revisando el camino que has recorrido hasta ahora y pregúntate lo siguiente:

¿Cuáles han sido las experiencias que más he disfrutado y por qué las disfruté tanto?
¿De qué tipo de gente y relaciones he aprendido las lecciones más valiosas?
¿Qué ambiente me ofreció las mejores oportunidades y experiencias de aprendizaje? ¿Qué características de ese entorno me permitieron vivir eso?
Las respuestas que obtengas fortalecerán tu consciencia y claridad sobre lo que realmente quieres y te ayudarán a activar un filtro para detectar las oportunidades que realmente valgan la pena. Crea tus propias oportunidades de tomar decisiones en lugar de permitir que alguien más dicte la dirección en la que vas y el progreso que puedes hacer. Pero tampoco pienses únicamente en el camino lineal y convencional de una carrera, date a oportunidad de pensar en caminos alternativos.

Mientras Benjamin Hardy estaba estudiando su doctorado en psicología organizacional, empezó a escribir proyectos como un trabajo aparte. Después de dieciocho meses de mejorar continuamente sus artículos en Medium, se convirtió en el escritor más leído de la plataforma. A partir de ahí, Hardy tuvo la motivación de desarrollar su primer curso digital que le generó cientos de dólares en las primeras 72 horas después de haber sido lanzado.

Lo siguiente fue que Hardy buscó los servicios de un editor para ayudarlo a conseguir su primera propuesta de libro, lo que le hizo ganar otros miles de dólares para escribir el libro Willpower Doesn’t Work. Hoy en día, Hardy es un autor reconocido y publicado en diferentes medios: cursos digitales, libros, artículos, etc. Todos estos caminos llevaron a Hardy a hacer, ser y tener lo que quería. Sin embargo, hay que poner atención al hecho de que él no siguió una sola trayectoria, sino que puso en funcionamiento una mentalidad de crecimiento y voluntad para salirse de los convencional y pisar nuevos territorios desconocidos. Si tienes una sola ruta trazada, con un camino fijo en tu mente, lo más probable es que te pierdas oportunidades increíbles que podrían activar tu potencial. Y nadie quiere arrepentirse de perder esas oportunidades.Planea el camino de tu carrera en reversa y pon objetivos desde el inicio
En palabras del autor Marshall Goldsmith: “Lo que tienes aquí no te llevará hacia allá”, y esto tiene un sustento científico que lo respalda. Los investigadores Jooyoung Park, Lu Fang-Chi y William Hedgcock encontraron que la planeación en reversa no sólo te lleva a sentirte más motivado, a tener mejores expectativas y menos presión del tiempo, sino que también genera un mejor desempeño que es relevante para tus objetivos. Empieza teniendo el final en mente, trabaja hacia atrás y tendrás mejores oportunidades de tener experiencias de trabajo exitosas. Cuando logras trazar tu mapa siguiendo este método, lo más probable es que no tomes decisiones de las que te arrepientas.

Para saber más: 5 malas decisiones que lamentarás de por vida
Además, te pones a ti mismo retos que practicar que mejorar tus habilidades técnicas y personales, incluso en los primeros noventa días. Ampliar tus capacidades individuales aumentará tu familiaridad mental y emocional hacia convertirte en lo que tienes que ser para lograr los objetivos que estableciste. Construye un aprendizaje estructurado en tus objetivos.

No tienes que ser el junkie perpetuo de los cursos o un ávido lector que ama aprender pero no logra nada en su vida. Encuentra dos lecciones y planea actividades que te lleven a aprenderlas y esto te hará cambiar tu posición actual y te acercará mucho más a tus objetivos. Trabaja con un coach y sé honesto sobre lo que has vivido, logrado o no logrado. Reconoce lo que te asusta y lo que te emociona.

Monitorear tu progreso desde una perspectiva holística dificulta que te arrepientas de haber actuado. Rara vez nos arrepentimos de las decisiones profesionales que incluyen actividades bien planeadas y calculadas.Nunca tomes decisiones en un estado emocional de desequilibrio
Las investigaciones demuestran que poner nuestra inteligencia emocional para restaurar nuestro balance y humor positivo reduce las posibilidades de tomar malas decisiones profesionales. Por lo tanto, asegúrate de nunca tomar una decisión importante en un estado mental negativo ni eufórico.


Los estados mentales negativos van de la mano con mentalidades limitadas, porque limitan tu capacidad de ver más allá de las malas decisiones que has tomado en el pasado y tienen un menor habilidad de generar ideas o acciones en reversa, sobre todo si sientes que has cometido un gran error anteriormente. Por el otro lado, tomar decisiones en un estado de euforia también es peligroso. La próxima vez que vayas a un evento en el que te prometan hacer crecer tu negocio con un paquete digital de miles de dólares, piénsalo dos veces. Mejor aún, deja tu tarjeta en casa cada vez que asistas a eventos donde la norma sea llevar a los participantes a un estado de euforia.