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Cómo hacer del Miedo tu Aliado y no tu Enemigo

¿Te has preguntado alguna vez cómo vivirías si no te preocupara caerle bien a la gente o te diera igual la opinión de los demás sobre ti?

Si te pones muy nervioso en aquellas situaciones en que te pueden rechazar no estás tan solo como crees. Hace tiempo se realizó una encuesta a miles de personas para entender cuáles son los miedos más presentes en nuestras vidas.

¿Sabes cuál era el miedo que apareció en curto lugar? El miedo a la muerte. ¿Y cuál fue el miedo número 1, el más común de todos?

Hablar en público. Hay gente que preferiría morir antes que hablar en público.

Este temor irracional a exponernos nace de nuestro miedo al rechazo, a no ser aceptados socialmente. Procuramos evitar las experiencias dolorosas, así que nos escondemos en lugar de correr riesgos. Incluso reprimimos nuestros verdaderos sentimientos y abandonamos a los demás antes de permitir que tengan la oportunidad de rechazarnos.

Lo que ocurre es que normalmente no te das cuenta de la cantidad de gente a tu alrededor que te acepta tal como eres: tan sólo ves los que no lo hacen.

Cómo superar el miedo al rechazo

El error más grande que puede cometer alguien que esté intentando superar sus miedos paralizantes es evitar las situaciones que precisamente se los provocan. De esta forma no se soluciona el problema sino que se agrava porque, como todos los miedos irracionales, ese temor crece a medida que ese persona los intenta evitar.

Cuando alguien teme a la oscuridad incrementa su pánico mientras evite enfrentarse a ella. Pero a medida que se expone a sus miedos descubrirá que en realidad se basaban en falsas creencias y empezarán a disminuir.

Una vez has entendido que es normal tener miedo al rechazo y que es normal que te rechacen, vamos a ver cómo hacer desaparecer el miedo. Y empezaré confesándote lo siguiente:

El miedo nunca desaparece

Pues no. Los miedos no desaparecen por arte de magia. El error que comente la gente cuando ve una persona que en apariencia no teme al rechazo es creer que no tiene miedo, cuando la realidad es que lo tiene igualmente pero actúa a pesar de ello.

Jamás esperes que el miedo desaparezca para actuar. No lo hará. Pero a base de enfrentarte a situaciones sociales irá disminuyendo poco a poco. Es como conducir: al principio te asusta hasta que se convierte en un hábito.

Pretender hacer desaparecer el miedo leyendo libros o recibiendo consejos no es posible. Es actuando cómo el miedo desaparece. No conozco nadie que haya adelgazado sólo leyendo libros de hacer dieta.

Desaprende lo aprendido

Si la mala noticia es que no puedes evitar tener miedo a ser rechazado, la buena es que sí que puedes cambiar cómo reaccionas frente ese miedo.

Tu comportamiento frente el miedo es algo que has aprendido a base de hacer lo mismo durante muchos años de tu vida. Si tu reacción te paraliza y te impide conocer gente, entonces es hora de que aprendas a reaccionar de otra manera.

Debes desarrollar nuevos hábitos más constructivos en lo que respecta a lo que piensas de la gente y de ti mismo. A medida que vayas incorporando dichos hábitos, tu reacción negativa al miedo irá desapareciendo.

No te puedes ni imaginar la cantidad de personas atractivas, ganadoras, geniales, sociables, inteligentes y talentosas que experimentan ese miedo social a lo largo de su vida. Porque no tiene nada que ver con lo atractivo e interesante que seas.

Las personas más seguras de sí mismas se dan cuenta de que el rechazo simplemente forma parte de la vida y que, con el objetivo de desarrollarnos como personas, todos debemos tomar riesgos en algún momento y salir de nuestra zona de confort. Pero sobretodo, no se toman el rechazo de forma personal y lo ven más bien como un error de los demás en darse cuenta de cómo son realmente. Ésa es la forma de reaccionar frente el rechazo que han aprendido.

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En el fondo, si pudiéramos perder todo el miedo al rechazo seríamos muy poco afortunados porque dejaríamos de experimentar esos nervios que, en otras situaciones, nos dan la energía suficiente para superar adversidades.

Consejos para aprender a reaccionar frente el miedo

  1. Exponte progresivamente. Si temes el rechazo social lo más normal es que estés intentando evitar ese tipo de situaciones. Sin embargo, para superar tu miedo es crucial que hagas lo contrario y que te expongas. Para que esto funcione debe ser progresivo. Empieza con situaciones que te provoquen poca ansiedad y a medida que te acostumbres ves subiendo el nivel.
  1. Sé consciente de lo que piensas. Además de exponerte gradualmente es importante que detectes cuándo empiezan a aparecer los pensamientos que te provocan el miedo al rechazo. Racionaliza las consecuencias que te estás imaginando. ¿Qué riesgo real hay en ponerte a hablar con un grupo de gente? Recuerda que no debes confundir los miedos imaginarios con los miedos reales.
  1. Evita la profecía autocumplida. Una profecía autocumplida es una creencia errónea sobre una situación que hace que la persona que la tiene actúe de forma que se termine cumpliendo, tal y como se demostró en este estudio. Si crees que un grupo de personas te va a rechazar  probablemente te pongas nervioso y a la defensiva. Este comportamiento es el que precisamente causará que te rechacen, por lo que luego justificarás tu creencia: –¡Sabía que no les iba a gustar! Así pues, cuidado con lo que piensas y evita estar buscando constantemente señales de rechazo. Empieza a buscar signos de que eres aceptado.
  1. Utiliza afirmaciones positivas. Como has visto en el punto anterior, en la vida a menudo recibes lo que esperas. Y esto es especialmente cierto en las relaciones sociales. Resulta que cuando conocemos alguien nuevo, si esperamos gustarles (por el motivo que sea), tenderemos a gustarles más. Y viceversa. En un estudio canadiense se demostró que utilizar afirmaciones positivas fundamentadas como “mis amigos creen que soy una pieza importante en su vida” proporcionaba más confianza a la gente a la hora de encarar una relación social, lo que a su vez se traducía en que gustaban más.
  1. Analiza lo que ha ocurrido. Si te rechazan, ¿es normal que te sientas dolido? Sin duda. No existe nadie que no sienta desazón en el momento en que le rechazan. Pero la clave está en que después, en lugar de dejar que las emociones dominen tu comportamiento, te hagas las siguientes preguntas: ¿Qué hice mal? ¿Por qué no le/s gusté? ¿De qué forma le/s habría gustado más? ¿Hubiera merecido la pena que le/s hubiese intentado gustar más?
  1. Preguntar por qué. Es tan sencillo que me soprende que la gente no lo haga más. A quien te ha rechazado (ya sea un cliente que no ha querido comprar, un amigo o la persona que te gusta) pregúntale amablemente si te puede explicar en dos minutos el motivo del rechazo. Pero no intentes agradarle de nuevo. Si accede a epxlicarte por qué, escucha con mucha atención. Descubrirás que muchas veces el motivo por el que te han rechazado no tiene nada que ver contigo.

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