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El poder de la palabra y los esquemas de infancia.

Los seres humanos tenemos distintas formas de comportarnos y de reaccionar a las situaciones que se nos presentan en la vida, sin embargo en muchos de los casos nosotros mismos nos hemos hecho esta pregunta:

¿Porque nos comportamos así?

Pues la respuesta termina siendo muy simple, “esquemas de infancia”.

Los esquemas de infancia son comportamientos que adquirimos de las personas que se encargan de nuestra crianza. Se dice que los niños aprenden el 30% de lo que les decimos y el 70% restante lo emulan. A esto podemos mencionar el siguiente ejemplo:

El padre le dice al niño mentir es malo, el niño repite sus palabras, entonces el padre le dice al niño, escriba 100 veces mentir es malo, el niño lo escribirá… De pronto suena el teléfono y el papá le dice al niño: “conteste y diga que no estoy”… El niño entenderá que mentir es malo pero el será un mentiroso porque papá es un mentiroso.

Con esto nos damos cuenta que lo dicho anteriormente se cumple, los niños emulan lo que hacemos mucho más de lo que aprenden de lo que les decimos.

No sólo existe ese ejemplo, podríamos mencionar otro:

Cuando el niño llora su madre y su padre le dicen “no llore que eso es de nenas” entonces el niño aprende a tragarse el sufrimiento, a tragarse las lágrimas, esto ocasiona una distorsión de lo que realmente significa “llorar” y mucho más que eso, el creerá que de verdad los hombres no deben llorar, que eso solo las niñas lo hacen…

Y así podríamos mencionar muchos ejemplos de “esquemas de infancia” , sin embargo el punto de esto es que nuestro comportamiento tiene una explicación, no simplemente aparece así de la nada, no no así no funciona, todo lo que hagamos es de alguna forma una consecuencia de los “esquemas” adquiridos en la infancia, por supuesto no podemos terminar sin antes aclarar que consecuencia no siempre es una palabra que signifique algo malo, si no que más bien significa “resultado”.

Esquemas de infancia

La gente joven recibe esquemas de infancia de la gente adulta sin ser conscientes de ello. Pero, ¿qué es un esquema de infancia? Puede nacer a través de una palabra, una enseñanza, un acontecimiento. Un esquema de infancia puede ser entendido como un patrón de comportamiento.

El noviazgo es el arte de engañar a otra persona. Cuando uno se casa sale a la luz lo que uno verdadero es, no lo que le gustaría que fuera, sino la verdadera personalidad de la persona amada, aunque no quiera. Esto es el matrimonio. Para muchas personas, el silencio es un tipo de agresión.

Los conflictos personales solemos trasmitirlos a los niños, repitiendo un círculo vicioso de esquema de infancia. Repetimos historias, pero se puede romper con malos esquemas de infancia. Un esquema de infancia no resuelto puede ser motivo de ruptura si no se corta a tiempo el círculo vicioso. Los seres humanos estamos llenos de esquemas de infancia.

Tenemos esquemas de infancia de comportamiento, miedo al fracaso. Esquema de infancia es no concluir las cosas. Es un esquema de comportamiento. Las cosas deben terminarse, no importa cuando, como, ni donde, pero las cosas se deben terminar. Hay que fomentar el buen esquema de que si empezamos algo, debemos terminarlo, aunque cueste muchísimo. Las cosas buenas de la vida cuestan muchísimo.

Los esquemas de la infancia se pueden cambiar. Es increíble el poder de una palabra para generar un esquema de infancia o para sanar una herida. Las palabras tienen un poder increíble. ¿Cómo se puede cambiar una situación? Comienza con las palabras que utilizas. Si logras rescatar la identidad de una persona, todo puede cambiar.

Los jóvenes piensan que son aquello que poseen, cuando una persona es lo que es por dentro. Lo que uno es por dentro es lo que importa, no aquello que lo envuelve. Aprende a aceptar a las personas por como son, no por como tu quisieras que sean.

El noviazgo es el arte de engañar a otra persona

Yokoi kenji