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La ciencia dice que un simple intercambio de palabras para el ‘No puedo’ podría aumentar tu autocontrol

Nuestros malos hábitos tienen una extraña habilidad para interponerse en el camino de hacer lo mejor en el trabajo y en la vida.

Pero un nuevo estudio ha encontrado un arma simple, pero efectiva en la lucha contra nuestros peores vicios.

Los investigadores que escriben en The Journal of Consumer Research analizaron las diferencias entre las personas que dicen “no” frente a las que dicen “no puedo” y encontraron resultados sorprendentes.

Los investigadores del estudio encontraron que al enmarcar una negativa a hacer algo – desde un vistazo a Facebook cuando debes trabajar hasta comer una galleta cuando estás a dieta – usar “Yo no” es más psicológicamente potenciador que usar “No puedo” y realmente puede motivar la búsqueda de objetivos.

La mayoría de nosotros usamos “no puedo” y “no” intercambiablemente, sin pensar realmente en el significado de lo que estamos diciendo. Pero el estudio encontró que este pequeño cambio realmente puede tener resultados enormes.

He aquí cómo fue.

Los investigadores dieron a 120 estudiantes de pregrado un cuestionario destinado a medir cómo manejan la tentación, específicamente cuando se trata de comer opciones saludables. A un grupo se le indicó que usara las palabras “No puedo” mientras que los otros usaban “Yo no puedo” al considerar bocadillos poco saludables.

Al entregar sus cuestionarios completados, a cada estudiante se le ofreció una barra de chocolate o una barra de granola como recompensa. Los investigadores rastrearon en secreto sus elecciones y descubrieron que el 64% de las personas del grupo de “Yo no” escogieron la barra de granola, frente a sólo el 39% del grupo “No puedo”.

Este simple intercambio de palabras funciona por varias razones:

1. Decir que “Yo no” te persuade psicológicamente para que realmente cumplas con tus promesas

Los investigadores descubrieron que decir “Yo no” tiene las mismas cualidades de persuasión que otros lenguajes de encuadre utilizados en marketing, como decir que un producto tiene “3% de grasa” frente a que es un “97% libre de grasas”.

2. Decir ‘Yo no’ te hace sentir como si tuvieras en control sobre tus elecciones

Estudios múltiples han confirmado que incluso apenas percibir que tienes control sobre tu situación puede aumentar el empoderamiento psicológico y te hace más probabilidades de perseguir tus metas.

3. Decir “Yo no” te obliga a hacer una diferencia a largo plazo

El estudio encontró que es más probable adherirnos a cambiar nuestros malos hábitos en el largo plazo si decimos “Yo no”, ya que “connota una actitud firmemente arraigada en lugar de una situación temporal”.

Así que la próxima vez que intentes decir no a un mal hábito, recuerda que no es sólo lo que dices, sino cómo lo dices.