Saltar al contenido

Por qué la inteligencia emocional importa más que el coeficiente intelectual cuando se trata de éxito

Un psicólogo superior insiste en que estás perdiendo el tiempo tratando de ser más inteligente.

Los consejos sobre qué leer, escuchar o hacer para ser más inteligentes son increíblemente populares. No hay ningún misterio en cuanto a por qué – un montón de profesionales ambiciosos, obviamente, buscan aumentar sus posibilidades de éxito, haciéndose un poco más inteligentes.

Qué podría estar mal con eso? Bastante en realidad, responde el psicólogo y autor de la Universidad de Columbia, Dr. Tomas Chamorro-Premuzic, en un fascinante artículo reciente de Fast Company.

El entrenamiento cerebral generalizado es una pérdida de tiempo.

Mientras que Chamorro-Premuzic no desalienta el aprendizaje permanente, él discute que el enfocarse en alzar tu índice de inteligencia es realmente una manera bastante desperdiciadora de acercarse a la auto-mejora. La dura verdad de la ciencia es que nuestros caballos de fuerza mentales básicos son bastante fijos a lo largo de nuestras vidas. Si algo disminuye a medida que envejecemos.

Esto significa que los programas de entrenamiento del cerebro, puzzles de inteligencia y otros esfuerzos para aumentar el coeficiente intelectual en general, son en gran medida un esfuerzo desperdiciado. Si quieres sacar el máximo partido de las capacidades mentales que la naturaleza te ha dotado, hay maneras mucho más eficaces que tratar de “conseguir ser más inteligente” en general, afirma Chamorro-Premuzic.

Su artículo continúa enumerando un puñado de enfoques más eficaces. Todos valen la pena probar si esto es algo que te apasiona, pero quizás lo más sorprendente de la idea de que probablemente sería mejor pasar menos energía en preocuparte por tu coeficiente intelectual y aumentar más tu EQ (Inteligencia Emocional).

El EQ resuelve más problemas en el mundo real que el IQ.

La esencia del argumento de Chamorro-Premuzic es que, aparte de algunas situaciones muy técnicas (y si estás involucrado en ellas, el coeficiente de inteligencia insuficiente probablemente no es una preocupación importante), más problemas del mundo real se resuelven con habilidades de la gente que la inteligencia cruda. Eso significa que puedes obtener más explosión para tu auto-mejora, centrándote en el EQ.

Y mientras nuestras personalidades son moldeadas por la genética, “todavía hay hábitos que se puedes practicar para mejorar las interacciones sociales”, señala.

¿Cómo se hace para potenciar tu EQ? Chamorro-Premuzic dice que aprender tus propios factores desencadenantes de estrés puede pagar dividendos. También puedes “obtener comentarios sobre cómo los demás lo ven”, con el fin de “mejorar tu auto-conciencia… Por lo general, implica ser más centrado en los demás que concentrarse en sí mismo, o al menos parecerlo así”.