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La palabra más destructiva de todas

Mi padre decía a menudo: ”La palabra que más destruye la vida de las personas es la palabra mañana.” Decía: ”Los pobres, los que no tienen éxito, los que están infelices, los que no tienen salud y se quejan del gobierno son quienes usan más la palabra mañana.

Esas personas con frecuencia dicen: ‘Comenzaré a a invertir mañana’ o ‘Empezaré mi dieta y comenzaré a hacer ejercicio mañana’ y así sucesivamente.” Mi padre decía que la palabra mañana es la que destruye más vidas que ninguna otra palabra. Decía:

”El problema con la palabra mañana es que nunca he visto un mañana. Los mañanas no existen. Los mañanas sólo existen en las mentes de los soñadores o perdedores.”

”Las personas que posponen las cosas para mañana encuentran que los pecados y malos hábitos de su pasado al final los alcanzan.” Terminó su comentario sobre los mañanas diciendo: ”Nunca he visto un mañana. Lo único que tengo son hoy. Hoy es la palabra para los ganadores y mañana es la palabra para los perdedores”

Así que si quieres tener éxito en cualquier cosa en la vida comienza por cambiar tus palabras, puedes apalancarte en tus palabras para avanzar o puedes apalancarte en tus palabras para estancarte y nunca hacer nada.

Aquí te dejamos 5 consejos para dejar de usar la palabra mañana y empezar a hacer las cosas hoy:

1. Identifica y anota:

Tomar conciencia es el primer paso. Anota las consecuencias de usar la palabra mañana, (emocionales, física, productivas, etc.).

Identificar claramente los costos de dejarlo para mañana y los beneficios de cambiar te ayudará a mantener tu motivación y llevar a cabo estos cambios. Incluso si crees que usar la palabra mañana no te afecta personalmente, el simple hecho de anotar las consecuencias de hacer o no hacer algo, te ayudará a tener un mejor panorama.

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2. Solo hazlo:

Es por algo que desde hace 25 años Nike nos sigue vendiendo la misma frase. “No esperes a tener el ánimo correcto para comenzar, simplemente hazlo” comenta el psicólogo, quien luego cita el trabajo del experto en productividad, David Allen: “No hacemos proyectos, hacemos acciones.Así que pregúntate ¿cuál es la siguiente acción? Luego comprométete a dedicarle 5 minutos. Verás que funcionará como cebo para la acción final”.

3. Piensa en concreto:

Piensa en los que harás de forma muy concreta y precisa. “No te pongas intenciones vagas como, por ejemplo, “haré eso en el fin de semana”. Eso no significa mucho, porque “eso” y “fin de semana” están pobremente definidos. Expresa intenciones específicas y concretas de qué exactamente harás, cuándo y dónde. Este enfoque nos hace pensar que la tarea pertenece al hoy y que tiene urgencia”. Pensar abstractamente, en cambio, nos da la sensación de que no se trata de algo urgente, por lo tanto, pensamos en dejarlo para mañana.

4. Viaja al futuro:

En tu mente, claro está. Es muy importante para las personas que usan la palabra mañana entender que quienes lo harán en el futuro, serán ellos mismos. “Nuestras investigaciones muestran que aquellas personas con un sentido fuerte de continuación propia con su “yo futuro”, usan la palabra mañana menos, porque son capaces de “viajar en el tiempo” y darse cuenta de que lo que retrasamos hoy, será horrible luego

5. Crea “intenciones de implementación”:

Una “intención de implementación” es lo que convierte una intención en acción, usando el formato: “si (…) entonces (…)”, lo que nos permite saber de antemano específicamente qué haremos en una situación particular (distracción, pensamientos negativos, por ejemplo). Se trata de hacer una predecisión de cómo nos enfrentaremos antes ciertos desafíos, por ejemplo, “Si me dan ganas de hacerlo mañana, entonces haré al menos un avance hoy” o “Si me dan ganas de ver mi celular, entonces esperaré 10 minutos antes de hacerlo”. El formato permite jugar con ellas de manera bastante flexible.

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