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La razón por la que los emprendedores deben hacer una sola cosa a la vez

En 1897, el neurocientífico español Santiago Ramón y Cajal, ganador del Premio Nobel, escribió un libro titulado Consejos para un joven investigador, en el que proponía que en lugar de pasar horas revisando libros, conferencias y haciendo grandes investigaciones, los científicos deberían enfocarse total y completamente en un sólo objeto de estudio. Escribió que esto “refina el juicio, enriquece los poderes analíticos, activa la imaginación constructiva y, al enfocar toda la luz de la razón sobre la oscuridad de un problema, permite que se descubran relaciones sutiles e inesperadas”.

El crédito debemos dárselo a Alex Soojung-Kim Pang, que nos presentó a Ramón y Cajal en su libro Rest: Why You Get More Done When You Work Less, escrito en 2018. Y sí, el fundador de la neurociencia moderna estaba hablando a investigadores del siglo 19, pero sus palabras siguen siendo relevantes para los emprendedores de hoy. Todos tenemos 24 horas en el día, o como dice el meme, “tienes tantas horas en el día como Beyoncé”.

Entonces, ¿cómo es que algunas personas logran hacer tantas cosas? ¿Por qué hay fundadores que ganan más, logran más, producen más? El autor Gary Keller diría que estos rockstars (literales y metafóricos) se van por lo simple y se enfocan en una sola cosa.

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“Si quieres la mejor oportunidad para triunfar en cualquier cosa que te propongas, tu enfoque siempre debe ser el mismo” escribió en su libro The ONE Thing: The Surprisingly Simple Truth Behind Extraordinary Results, en 2013, “‘Hacer una sola cosa’ es ignorar todas las cosas que podrías hacer y enfocarte en esa una cosa que deberías hacer. Es reconocer que no todo es igual de importante y encontrar las cosas que realmente importan”.

El consejo de Keller también me recuerda al dicho “puedes hacer cualquier cosa, pero no puedes hacerlo todo”. Es una frase de la que me he adueñado conforme he ido financiando mi empresa JotForm. Durante los últimos 13 años, hemos desarrollado una idea simple hasta convertirla en un producto que hoy en día le da servicio a cinco millones de usuarios. No buscamos otros proyectos alternos, y todos nuestros empleados están dedicados al mismo producto que siempre está evolucionando.

En ocasiones, sí necesitas hacer pruebas y experimentar. Necesitamos hacer muestras, probar y encontrar inspiración en diferentes disciplinas, pero para crear algo que realmente funcione, necesitas enfocarte. Aquí te dejo varias formas de aprovechar el poder de “hacer una sola cosa” para tu negocio.

Para empezar, elige lo más simple
El consejo de Keller de “hacer una sola cosa” aplica en diferentes niveles. Primero, necesitas identificar tu proyecto, producto u oferta base. Una vez que tienes claro tu objetivo, es momento de acotar tu enfoque. ¿Cuál sería la versión más simple que podrías crear, sin descuidar los resultados? Claro que este es el mismo principio que crear un MVP, o mínimo producto viable, por sus siglas en inglés, pero también funciona para actividades tan diversas como contratación de personal, marketing y diseño. Decide cuál sería la forma más simple de ejecutar una tarea y luego obtén retroalimentación, refínala y sigue construyendo sobre ella.

Automatiza tus sistemas
Los sistemas no son divertidos, pero son fundamentales. Crear procesos eficientes y automatizar tareas repetitivas libera tiempo valioso para que hagas lo que es realmente importante. Tendrás más energía para “esa cosa” que sí vale la pena.

Hasta hace muy poco, nuestros operadores de IT constantemente tenían que arreglar problemas del servidor a medianoche. Cada vez que esto pasaba, yo insistía en que necesitábamos encontrar una mejor solución que no requiriera estar despiertos a las 3 de la mañana. Creo que se sentían orgullosos de su capacidad de resolver problemas a cualquier hora, y aunque yo valoraba su compromiso, sabía que tenía que haber una mejor forma de hacerlo.

Eventualmente instalamos un sistema automatizado que nos notifica cuando la capacidad de los servidores llega a cierto nivel. Recibimos una alerta previa, así que nunca llegamos al 95 por ciento en estado de pánico. Automatizamos un sistema clave y ahora todos dormimos.

Optimiza tus colaboraciones
Los buenos líderes permiten que todos estén concentrados: las orquestas necesitan directores, los equipos deportivos tienen entrenadores, los policías y los bomberos confían en sus capitanes.

Como fundador, automáticamente asumes el papel de líder. Mantenerlo depende de tu personalidad, habilidades, financiamiento y condición de la empresa. Como escribió James Kwak en The Atlantic, “el consenso general entre inversionistas, y en los medios, es que los fundadores necesitan quitarse del camino para permitir que un CEO con experiencia lleve su empresa al siguiente nivel”.

Sin embargo, según Kwak, los datos muestran que los “primeros ejecutivos son mejores directores” porque tienen un enfoque a largo plazo, valoran más la empresa y tienen los incentivos correctos.

Cualesquiera que sean tus circunstancias, un buen liderazgo es básico para el éxito. Saber que alguien está al frente del barco, alguien con seguridad y capacidad, permite al equipo entero buscar proyectos significativos. Si eres un solopreneur no te olvides de dar un paso atrás de la locura del día a día de dirigir tu negocio, y conviértete en tu propio líder.

Sé consciente de tus limitaciones
Hacer una sola cosa a la vez no significa aburrirte en la rutina, sino todo lo contrario. El autor James Clear explica que las limitaciones fomentan la creatividad. “Lo normal es quejarnos sobre las limitaciones en nuestras vidas: falta de tiempo, falta de dinero, pocos contactos, pocos recursos… Sin duda, algunas de estas limitantes nos frenan, sin embargo, hay un lado positivo. Las limitaciones suelen obligarnos a tomar decisiones y cultivar talentos que de otra forma nunca hubiéramos explorado”.

Las palabras de Clear también aplican a los emprendedores y las empresas que construimos. Para la mayoría de las startups, el dinero siempre es prioridad. El tiempo pasa volando, y solemos batallar para encontrar el talento correcto, sin embargo, estas limitaciones te obligan a ser inteligente y creativo. Aprovecha tu enfoque, y las barreras internas y externas, como fuente de innovación.

Resiste a la tentación de hacer varias cosas a la vez
Nunca antes habíamos tenido tantas distracciones a nuestro alrededor, sobre todo en la punta de los dedos. Esto no es novedad, pero me sorprendió enterarme de que hay una fuerte correlación entre la concentración y la felicidad. En otras palabras, el multitasking nos hace miserables.

En 2010, los psicólogos Matthew A. Killingsworth y Daniel T. Gilbert de la Universidad de Harvard publicaron un estudio que demostraba que la gente pasa casi 47 por ciento de su tiempo pensando sobre cualquier otra cosa menos lo que están haciendo en ese momento.

“La capacidad de divagar mentalmente es una gran indicador de la felicidad de la gente” explica Killingsworth. “De hecho, la cantidad de veces que nuestra mente deja el presente y el lugar a dónde va es un mejor indicador de nuestra felicidad que las actividades que estamos realizando”.

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Concentrarnos nos hace sentir mejor. Independientemente de si estás empezando un negocio o escribiendo un copy de ventas, hacer una sola cosa a la vez no sólo te da mejores resultados, también te hace disfrutar más del proceso.

Cómo concentrarte
Predicar sobre hacer una sola cosa a la vez es bastante más fácil que hacerlo en la vida real, sobre todo cuando la construcción de un negocio te jala en diferentes direcciones al mismo tiempo. Hay dos técnicas que a mí me ayudan constantemente a enfocarme en lo que importa:

  1. Acomoda bien tu tiempo: Poner límites puede impulsar tu motivación y productividad. Piensa en “esa cosa” que te hará avanzar y luego pon una barrera de tiempo para tu trabajo. Apaga todas las notificaciones, encuentra un lugar en el que no te puedan molestar, y concéntrate al máximo durante ese periodo de tiempo. La técnica de Pomodoro es un gran ejemplo de esta estrategia ya que divide casa sesión en periodos de trabajo intenso de 25 minutos, seguidos por 5 minutos de descanso.

También puedes usar la técnica de timeboxing para proyectos grandes. Por ejemplo, decide que invertirás tres meses, no más y no menos, trabajando para lograr un objetivo específico. Pon una barrera de tiempo y a trabajar.

  1. Protege tu energía: Hacer una sola cosa a la vez también pueden conservar y aumentar tu energía, algo que, como fundador, es tu recurso más valioso. Todos sabemos lo básico: dormir bien, hacer ejercicio y comer saludable. Pero de la misma forma en la que organizas tu tiempo, también puedes canalizar intencionalmente tu energía hacia esas prioridades.

Por ejemplo, si tengo una presentación o una entrevista importante, evito todas las reuniones innecesarias. Descanso más y hago lo posible para mantenerme relajado los días previos al evento.

Tal como lo explicó Deep Patel, colaborador de Entrepreneur, la inseguridad, la falta de confianza en ti mismo y el miedo son los peores asesinos de la energía: “Esos sentimientos negativos te quitan la seguridad y disminuyen tu capacidad para recuperarte de la adversidad”.

En lugar de escuchar esos pensamientos de auto crítica interna, Patel aconseja a los fundadores confiar en su fortaleza interna y en la resiliencia que han cultivado a lo largo de los años. “Date cuenta de que eres fuerte y capaz, y que estás preparado para manejar cualquier situación que se interponga en tu camino” escribe Patel.