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No trabajes de más: Este ‘truco’ hará que tengas buenos resultados sin pasar todo el día en la oficina

Hay un tema en especial que ha llamado la atención del mundo empresarial en este año: el sueño y cuánto tiempo se debe dormir. En los últimos meses, en varios artículos se ha dicho que es necesario preparar el cuerpo y la mente todos los días para comenzar a trabajar antes de las siete de la mañana, incluso despertar a las cuatro de la mañana si es necesario.

  1. Las apariencias importan
    Si tienes cientos de empleados, entonces las apariencias y el comportamiento importan y mucho. Cuando apenas comienzas a trabajar, estableces tus horas de trabajo con un objetivo en mente: hacer “el bendito trabajo”. Pero cuando eres el jefe, tus empleados te buscan no sólo como guía, sino también como ejemplo. Si llegas a las 10 a.m. y te vas a las 4 p.m. ¿qué pensarán tus empleados más productivos? ¿Seguirán teniendo el mismo nivel de productividad o tenderán a bajar el nivel?
  2. Procura estar presente siempre
    ¿Qué hay de tus peores empleados? Si tú no estás presente, ellos tampoco lo estarán. Me he dado cuenta de que motivar a los empleados para que suban su nivel es más fácil que persuadir a los mejores trabajadores para que rindan más. ¿Cuál es el secreto? Siempre estar visible en la oficina.

Los buenos empleados son difíciles de encontrar. Siempre tendrá jugadores titulares y suplentes. El éxito de un equipo no se basa únicamente en las estrellas que sobresalen. También depende de los jugadores que mejoran su nivel y su participación cuando es necesario. Ese tipo de jugadores necesitan atención. A veces, eso no requiere nada más que un ojo vigilante.

  1. Supervisa las actividades
    Tendrás que “hacer las rondas” en tu oficina con regularidad pero a diferentes hora; es muy parecido a estacionar un auto de policía a la vista como medida preventiva. El oficial no necesita estar allí todos los días poniendo multas de tránsito a los conductores. El efecto de disuasión se mantendrá en la mente de los conductores durante semanas. No necesitas hacer esto todos los días, seamos sinceros: tienes un negocio que dirigir. Pero debes visitar y monitorear tu oficina unos minutos esporádicamente, o al menos envía un mensaje. Estote permitirá entrar en el campo del juego para ver lo que realmente sucede en la empresa.
  2. Empodera a los gerentes de mediano rango
    Si tu empresa ha crecido tanto como para contratar gerentes que se ocupen de supervisar a los empleados, seguramente has tenido esta queja: “Mi personal no me está escuchando. ¿Puede intervenir usted y decirles algo?”

Esto puede ser una señal de un gerente débil, es un indicador de un personal difícil de manejar. Los miembros del equipo podrían darse cuenta de que su gerente no va a mejorar por lo que se aprovechan. No permitas que las cosas se pongan tan tensas que necesites disponer una intervención del CEO. Empieza de a poco. Combina esta táctica mientras realizas rondas diarias, temprano o a última hora en la tarde: haz que tus empleados te vean sonriendo y conversando con ese gerente.

Créanme, esas personas problemáticas, se percatarán y tomarán nota del asunto. Cualquier empleado con un poco de lucidez se dará cuenta de que no puede llegar tarde o abandonar el trabajo temprano. Además, habrá ayudado a que le muestren respeto al gerente, porque eso tendrá un efecto dominó entre el personal.

  1. Reduce el estrés
    Llegar a la oficina antes que tus mejores empleados y marcharte después de que lo hacen tus empleados más flojos, se puede convertir en un día laboral muy agotador. Por eso, no recomiendo convertirlo en un hábito cotidiano. Sin embargo, en los días que hagas ese esfuerzo, considera tomarte un tiempo libre durante la tarde. No estoy sugiriendo una siesta, aunque eso pueda repotenciar tus energías. Todo el mundo tiene que hacer recados, por ejemplo, puedes aprovechar este tiempo para almorzar con un amigo que no ves hace mucho tiempo.

Si desapareces a la mitad del día, los empleados se darán cuenta más rápido que si te ausentas en la mañana o en la tarde. He usado el descanso de la tarde para recoger a mis hijos de la escuela y llevarlos a las actividades. Esos 30 minutos nos energizan a todos.

Claro, algunos días me levanto a las cinco de la mañana, pero otros duermo y paso tiempo con mi familia. Y dejame decirte algo: Aplicar este “truco” de tanto en tanto hace que mi negocio funcione de una manera más eficiente.