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El poder de las preguntas en tu vida

“Aquel que se hace preguntas, no puede evitar las respuestas.” Proverbio de Camerún

Si piensas un poco te darás cuenta de que la mayoría de cosas que hacemos cada día es hacernos y responder preguntas. “¿Voy por este camino o por el otro?” “¿Eso será verdad o mentira?” “¿Le habré gustado o no?” “¿Estará bien mi trabajo o soy un mediocre?” “¿Compro carne o pescado?” “¿Por qué no gano suficiente dinero?” etc. Millones de preguntas con las que nos bombardeamos diariamente.

Esas preguntas dirigen nuestro enfoque y en consecuencia influyen en cómo pensamos y en cómo nos sentimos.

Si analizaras la clase de preguntas que te haces con más frecuencia, te darías cuenta de que son aquellas que ponen el foco en el problema, o en tu falta de habilidad para una cuestión en concreto. Por lo que las respuestas más frecuentes incidirán en nuestra falta de capacidad, en nuestra mala suerte, y serán respuestas que probablemente nos mantendrán anclados en el problema.

Dice TONY ROBBINS que si quieres mejorar la calidad de tu vida, tienes que mejorar la calidad de tus preguntas.

Muchas personas se sientes habitualmente deprimidas o desanimadas, y es muy posible que sea debido a que se hagan preguntas incapacitadoras de manera habitual: “¿De qué sirve hacer esto?”, “¿Para qué voy a intentarlo si de todas formas no saldrá bien?”, “¿Por qué me pasan estas cosas a mí?”.

Como nuestro cerebro es una potente máquina que está siempre buscando la forma de responder a nuestras preguntas, sin duda alguna, buscará y buscará la respuestas adecuada a nuestra pregunta. Así pues, si la pregunta es: “¿Por qué nunca tengo éxito?”, puede ofrecerte una respuesta del tipo: “Porque eres estúpido” o “Porque no te lo mereces”.

Y no es porque sea la respuesta verdadera, sino porque tu pobre cerebro tiene que buscar una respuesta “coherente” con tu pregunta (que ya lleva implícita una presuposición negativa acerca de ti) puesto que su mecanismo es simple y no entiende de sofisticaciones.

Si quieres que te dé respuestas brillantes, tendrás que hacerle preguntas brillantes

Recuerda que tu cerebro te ofrecerá aquello por lo que le preguntes. Así que pon cuidado con lo que te preguntes, porque aquello hacia lo que mires será aquello que encontrarás.

Las preguntas logran 3 objetivos:

1- Cambian inmediatamente aquello sobre lo que enfocamos la atención y en consecuencia cómo nos sentimos.

Si continúas preguntándote cosas como: “¿Por qué no le gusto a nadie?” o “¿Por qué estoy tan deprimido?” enfocarás la atención ello y buscarás argumentos que apoyen y refuercen la idea de que hay una razón para estar deprimido o para que no te quieran.

Pero si en lugar de eso te preguntas: “¿Cómo puedo cambiar mi estado de ánimo para sentirme más feliz y querido?“, aunque en un principio tu vocecita interior te diga que no hay nada que hacer, si te empeñas y persistes en la pregunta, acabarás por obtener las respuestas que necesitas y que mereces.

2- Cambian aquello que suprimimos.

A todos nos suceden miles de cosas a nuestro alrededor, pero como la mente sólo puede enfocar su atención de manera consciente sobre un pequeño número de cosas, lo que hace es dar prioridad a algunas cosas más importantes y a otras no les presta ninguna o directamente las “suprime”.

De tal manera, que visto así, si te sientes triste es porque has “suprimido” todas las razones por las que podrías sentirte bien.

3- Cambian los recursos de que disponemos.

Si ante un problema te dices: “No hay forma de solucionarlo”, tus capacidades y habilidades se sentirán de alguna manera paralizadas porque estás presuponiendo que no se puede solucionar. Pero si te preguntas, por ejemplo: “¿De qué manera puedo dar la vuelta a esta situación?” empezarás a recibir ideas creativas, algunas locas tal vez, pero que te encaminarán hacia la búsqueda de la solución, aprendiendo nuevos conocimiento o descubriendo en ti nuevas habilidades.

Las preguntas que nos hacemos en cualquier momento pueden configurar nuestra percepción de quiénes somos, de qué somos capaces, y qué estamos dispuestos a hacer para alcanzar nuestros sueños.

Aprender a hacerte preguntas capacitadoras en momentos de crisis es una habilidad crítica que te ayudará a pasar por los momentos más difíciles de tu vida.