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Kim Kiyosaki: 5 razones por las que no eres rico (Todavía)

¿Por qué tu cuenta bancaria no refleja tu creciente conocimiento financiero?

El camino hacia la libertad financiera no es fácil. Tan pronto te pongas en marcha en este camino, te encontrarás con el primer obstaculo a la vuelta del camino. Muchas personas se desaniman y renuncian enseguida. Otros se conectan por un tiempo, pero sin resultados, pronto se dan por vencido. Sólo unos pocos tenaces pueden avanzar y convertirse en verdaderamente ricos.

Con frecuencia me encuentro con personas que han estado siguiendo en el camino por un tiempo y no entiendo por qué no están más cerca de la libertad financiera. Han leído los libros, tomado cursos, y pueden leer e interpretar la columna financiera del periódico con facilidad.

Muchos de ellos se acercan y me preguntan, “soy financieramente alfabetizado, pero todavía no puedo parecer aumentar mis ingresos. ¿Qué estoy haciendo mal?

Mi respuesta a ellos es: “Puede que no sea algo que estás haciendo, sino algo que estás sintiendo lo que te está reteniendo“.

Nuestras emociones y comportamientos dictan nuestro futuro más de lo que queremos admitir. Y a veces, son las cosas que estamos sintiendo o las actitudes que estamos llevando con nosotros las que nos impiden avanzar.

Cinco cosas que te detienen

Hay cinco razones principales por las cuales las personas económicamente alfabetizadas aún no pueden desarrollar abundantes columnas de activos que podrían producir un gran flujo de efectivo.

Son:

1. Miedo

2. Cinismo

3. La pereza

4. Malos hábitos

5. Arrogancia

La mayoría de la gente lucha con muchos de estos factores, consciente o inconscientemente. Conquistarlos no es fácil, pero es necesario para alcanzar la verdadera riqueza.

1. Miedo.

Esta es, como mucho, la razón más frecuente por las que la mayoría de las personas no son ricas. Si no tuvieras miedo de nada, ¿qué harías ahora que podría hacerte rico? ¿Dejar tu trabajo? ¿Iniciar tu propia empresa? Invertir tus ahorros en activos?

Así que muchas personas pasan su tiempo leyendo, estudiando y aumentando su educación financiera, pero cuando se trata de actuar en su conocimiento, se resisten. Tienen miedo.

El miedo es comprensible. Tomar riesgos, hacer cambios, es todo aterrador. Está bien sentir miedo. Lo que no está bien es dejar que tu miedo te abrume hasta el punto de que no actúes. Ahí es cuando el miedo pasa de ser natural a ser un obstáculo en tu camino a la verdadera libertad.

2. Cinismo.

El cinismo es otra forma de miedo. Es una desconfianza que te impide tener la confianza necesaria para seguir adelante.

Esta desconfianza puede ser de ti mismo, y se manifiesta en la abrumadora duda sobre ti mismo. Podría ser paranoia sobre los mercados, o cuestionar un acuerdo sólido, o el respaldo de una inversión en el último minuto.

Sin embargo, el cinismo se manifiesta, lo impedirá. Tienes que aprender a distinguir entre una preocupación genuina y un miedo exagerado. Si eres financieramente alfabetizado, y has hecho tu tarea, tienes que confiar en tu capacidad. No puedes dejar que otros te digan lo que sabes que es correcto, y no puedes hablar de confiar en tus conocimientos.

3. La pereza.

Todos pensamos que sabemos lo que es la pereza. Acostarse en el sofá durante cinco horas a ver Netflix y mientras comemos palomitas de maíz. Si acusas a una persona trabajadora de ser perezoso, obtendrás una reacción muy enojada.

Pero la pereza nos afecta a todos, y la gente ocupada es a menudo la gente más perezosa de todas. Las personas fácilmente se vuelven “demasiado ocupadas” para cuidar de las cosas importantes, como su salud, su familia y su dinero. Ellos van a su trabajo y trabajan todo el día, y están demasiado agotados cuando llegan a casa para hacer cualquier otra cosa.

Cuando no están ocupados con el trabajo o la familia, a menudo están ocupados viendo la televisión, jugando al golf, o haciendo compras. Sin embargo, en el fondo saben que están evitando algo importante.

Esa es la forma más común de pereza: la pereza al mantenernos ocupado.

Así que da una mirada larga y honesta a tu vida. ¿Es tu excusa para no invertir el hecho de que estás demasiado ocupado? Qué significa eso? ¿Con qué estás ocupado? ¿Y cómo te está impidiendo la libertad financiera?

4. Los malos hábitos.

Los hábitos controlan nuestro futuro. Cultiva los malos, y tu futuro se escapará de tu control.

Los malos hábitos son a menudo las peores cosas que nos detienen. Son extremadamente difíciles de romper; Requiere disciplina y esfuerzo consciente continuado.

Mucha gente no tiene la disciplina para romper sus malos hábitos. Y lo que es peor, muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que sus hábitos son malos en primer lugar. Por ejemplo, alguien que duerme hasta tarde en los fines de semana podría pensar que están alcanzando el sueño necesario. Pero ese hábito se está llevando varias horas en las que podría estar indagando en una inversión o la construcción de un negocio secundario.

Examina los hábitos en tu vida. Algunos de ellos pueden estar tan arraigados en tu rutina que no los notas. ¿Pero cómo te detienen?

5. Arrogancia.

El padre rico de Robert a menudo decía:

“Cada vez que he sido arrogante, he perdido dinero. Porque cuando soy arrogante, realmente creo que lo que no sé no es importante. “

He descubierto que muchas personas usan la arrogancia para tratar de ocultar su propia ignorancia. Ellos pasan a través de la sobrecompensación con confianza para ocultar el hecho de que no saben lo que están haciendo. En vez de reconocer humildemente dónde necesitan cambiar, culpan a otras personas y circunstancias por sus propios fracasos.

Dicho de otra manera, muchas personas arrogantes que están leyendo este blog probablemente pensaron, “Eso no se aplica a mí”.

Si no puedes ser honesto y humilde contigo mismo, no tendrás posibilidades de alcanzar la libertad financiera.

La buena noticia

Ahora la mejor parte. Si estás sufriendo de uno o más de lo anteriormente mencionado, significa que tienes una muy buena oportunidad de ser rico. Todo lo que tienes que hacer es aprender a conquistar el obstáculo que te detiene.

Por supuesto, eso no es fácil. De hecho, es increíblemente difícil, de lo contrario cada uno sería rico. Pero el primer paso es reconocer los factores que te impiden aumentar tu riqueza. Con esfuerzo y practicando, puedes superar estos malos hábitos y emociones y encontrar tu camino a la libertad.

fuente: richdad