Saltar al contenido

TRES trucos fáciles para establecer y alcanzar un peso objetivo

Cuando empiezas a entrenar, establecer metas concretas puede ser intimidante. Después de todo, básicamente estás tratando de forzar a tu cuerpo a cumplir con un estándar solo porque está escrito en alguna parte, y tal vez tu biología simplemente no esté fuera de control por los números.

Pero establecer metas difíciles para uno mismo es una parte clave para lograr resultados y transformaciones reales. La clave es ser ambicioso, realista y saber qué tipo de objetivos realmente necesitas establecer. No es tan simple como solo darte un peso o medida objetivo, se trata de entender tu cuerpo, tus objetivos y cómo leerte a ti mismo. Por ejemplo, necesitas…

Determinar si necesitas perder peso

Al determinar su peso “saludable”, la mayoría de las personas siguen la regla general de que su IMC debe estar por debajo de 25. Pero eso no siempre es cierto: algunos corredores de la NFL son considerados con sobrepeso u obesos por esta regla, por lo que es seguro decirlo hay algunas excepciones

Entonces, lo que realmente necesitas averiguar es lo que tu cuerpo quiere. ¿Has subido de peso repentinamente debido al estrés o un cambio en el horario o la dieta? ¿Se está quedando sin aliento de las tareas diarias normales, como subir escaleras o levantar su bolsa? Eso puede ser una señal de que no estás tan sano como necesitas estar.

Eso no quiere decir que cada meta personal de salud tenga que venir de tu propia intuición. Si tu médico te advierte acerca de tu presión arterial o actividad sedentaria, probablemente también le den objetivos específicos sobre a qué debes disparar. Lo importante es recordar hacer tus metas sobre ti, no con otra persona.

Fijar metas

Esto no se puede enfatizar lo suficiente: establecer un objetivo difícil real. Si planeas perder “algo de peso”, en pocas semanas solo te pesas, te quitas la chaqueta, te pesas otra vez y proclamas la victoria. No te alejes de ese número difícil. Mientras sea un número realista y saludable, te mantendrá en el camino y hará toda la diferencia.

El truco (y si fuera fácil, no sería un truco) es mantenerte a un alto nivel mientras no seas cruel contigo mismo. Si eres demasiado duro contigo mismo, simplemente te quebrarás, pero si eres demasiado fácil contigo mismo, nunca llegarás a donde vas.

Haz un plan

Las metas son geniales. Una mentalidad también es genial. Pero esas dos cosas no significan una sentadilla si no puedes hacerte un plan sólido. Y esto, más que cualquier otra cosa, es donde necesitas recurrir a los expertos.