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¡Como Vencer Tu Pasado y Ganar!

Este  programa esta dedicado a enseñarte la mentalidad y estrategias para empoderarte a vivir la vida ilimitada de éxito, riquezas, libertad y felicidad que te mereces!

Ya que vamos a comenzar en una jornada juntos para ayudarte a encontrar tu verdadero poder, ser libre y vivir tu vida ideal, me gustaría compartir mi historia contigo para que puedas tener más fe en que tú puedes lograr tus sueños. Al escuchar mi historia aprenderás que si yo puedo hacerlo tú puedes hacerlo también. Mis comienzos no fueron nada especial. El hecho es que tuve mucho desorden en mi vida cuando era un bebé y de niño pequeño que me impresionó con mucho miedo y duda. Luego mis años de adolescente fueron bastante corrientes y nada espectacular y llegué a la edad de adulto joven, frustrado y confundido en cuanto a la dirección que mi vida debería tomar. Mi historia te debe dar mucha esperanza de que puedes superar muchos obstáculos y subir a cualquier nivel que quieras en la vida…

Nací en Cuba, el día después de que Fidel Castro fue a las montañas de La Sierra Madre para comenzar la revolución. El estado de ánimo en el país, y en mi familia, era una de miedo y aprensión. Mis padres estaban tan preocupados por las batallas de guerrilla que fueron al hospital antes de lo esperado.

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Castro se apoderó del país en Diciembre de 1959, cuando yo tenía tres años de edad. Poco tiempo después comenzó a expropiar las casas, tierras y pertenencias de las personas. En el barrio de mis padres, los militares vinieron a tomar una de las casas de sus amigos y cuando se rehusó, le dispararon mortalmente, frente a su familia.

Piensa acerca de toda esa agitación, negatividad y violencia que ocurrió durante los primeros años de mi vida. Estaba rodeado por incertidumbre y temor mientras mis padres intentaban resolver qué hacer. “¿Nos vamos? ¿Nos quedamos por un tiempo más para evaluar lo que sucede? ¿Qué ocurrirá con nosotros? ¿Qué ocurrirá con nuestros hijos?”

Permanecieron durante un año esperando que el nuevo régimen comunista no durara mucho, pero una vez que parecía que podría tomar un tiempo, decidieron que lo mejor que podían hacer era irse tan pronto como sea posible. Ya que mi abuelo era Español, consiguieron una visa para ir a España rápidamente.

Mis padres, mis hermanas y yo dejamos todo atrás y huimos de Cuba con solo la ropa que vestíamos, una maleta y un billete de $1,000 que mi padre había contrabandeado en el tacón de su zapato. Comenzamos una nueva vida en España y luego nos fuimos a los Estados Unidos un año después.

Estas experiencias me afectaron negativamente por años sin darme cuenta de ello. Era demasiado joven para entender dictaduras o comunismo, pero aun así tuve que dejar todo atrás, hasta las personas que amaba, y mudarme a un lugar extraño. Mis padres, por supuesto, sabían exactamente lo que ocurría. Vieron toda la riqueza que mi abuelo había creado a lo largo de 50 años y los negocios que ellos también habían trabajado, desaparecer de la noche a la mañana. Este sentido de inseguridad era generalizado en nuestro hogar y formó parte de mi conciencia, y no me di cuenta hasta muchos años después, lo poderoso que era este profundo temor de pérdida.

Mientras esos temores fueron un motivo para que trabajara duro y me esforzara para salir adelante en la vida, al mismo tiempo producían la sensación que de alguna manera perdería mi riqueza tal como lo habían hecho mi abuelo y mis padres. Ellos creían – y sin saberlo me enseñaron a creer – que no importa cuánto trabajes, o cuanta riqueza acumules, alguien puede arrebatártelo.

Adelantémonos a 1982, me encontraba casado, quebrado y con deudas. Era dueño de una pequeña agencia de seguros con un socio y ganaba alrededor de $30,000 por año. Rentaba un pequeño departamento, pero conducía un BMW que no podía pagar para dar la impresión de ser exitoso. Estaba cayendo más profundamente en el hoyo, sin tener idea de cómo cambiar mi vida. Estaba fumando y tomando, frustrado y listo para rendirme en la vida.

Odiaba mi situación y muy dentro de mí, tenía la molesta sensación que tenía que haber más en la vida que las condiciones deprimentes en las que estaba viviendo. Sentía que había una razón por la cual estaba aquí en la tierra y estaba determinado a averiguar cuál era esa razón.  Debido a mi intenso deseo de cambiar mis circunstancias, conocí a un hombre de negocios exitoso a través de una amiga de mi esposa que me enseñó una oportunidad lucrativa de marketing en redes.  También me introdujo a algunos multi-millonarios que lo estaban mentoreando que dijeron que también me enseñarían a mí lo que habían hecho para lograr su éxito y riqueza. Fueron mis primeros mentores y me introdujeron a un currículo que nunca supe que existía – los Principios Universales del Éxito y la Riqueza.

Estaba tan emocionado por aprender acerca de estas leyes (que honestamente, en ese entonces solo las veía como técnicas, trucos y estrategias que creaban un atajo hacia el éxito) que trataba de estar alrededor de estas personas lo más posible. Tenía una hambre tan insaciable por conocimiento que comencé a atender seminarios de estas personas mensualmente, leyendo cuantos libros podía encontrar sobre el éxito y escuchando grabaciones de personas súper exitosas que eran ejemplos vivientes de los poderes de estos principios. Aprendí que el éxito no sucede por accidente o suerte, sino que es el resultado de pensar y actuar de acuerdo a estos principios. También me di cuenta que este proceso podía ser aprendido por cualquier persona.

Era un desafío al principio, porque debido a mi mentalidad de víctima y al enfoque habitual que tenía sobre lo que estaba mal en mi vida, seguía atrayendo resultados y experiencias indeseadas. A veces dudaba si todo este rollo de actitud positiva realmente funcionaba porque yo todavía estaba luchando y no conseguía muy buenos resultados. Parecía que tomaba 2 pasos hacia adelante y luego 3 pasos hacia atrás, como si algo o alguien estaba bloqueando mi éxito. ¡Finalmente llegué a comprender que ese alguien era yo! No me di cuenta de que estaba usando mal las Leyes del Éxito y sufriendo las consecuencias, porque mi forma de pensar y mentalidad negativa de víctima estaba atrayendo exactamente lo que no quería, pero no me di cuenta en ese entonces que era precisamente por el hecho de que yo me enfocaba en lo que no quería o lo que temía. El primer momento de claridad ocurrió cuando me di cuenta que podía cambiar mi vida, pero primero tenía yo tenia que cambiar mi forma habitual de pensar. La fuerza de voluntad, por sí misma, no lo haría. Tenía que tomar completa responsabilidad y apropiarme de mi vida – lo bueno, lo malo y lo feo y dirigir mis pensamientos a propósito.

Para ser dueño de mi vida, tenía que tomar decisiones importantes. Mi socio en la agencia de seguros no estaba contento acerca de mi enfoque dividido entre los seguros y otro negocio y teniamos bastantes conflictos, así que vendí mi parte de la agencia y me salí. Aún no estaba ganando suficiente dinero en marketing en redes para mantener a mi familia, así que tenía que hacer algo para ganar dinero. Afortunadamente un amigo que era un ingeniero mecánico exitoso estaba comenzado un negocio de conservación y administración de energía y me pidió que me hiciera su socio y encargara de las ventas y el marketing. Mientras trabajaba en este nuevo negocio, me mantuve conectado al sistema de marketing en redes porque el entrenamiento y mentoreo que estaba recibiendo de Principios Universales era el mejor disponible. La buena noticia era que estaba aplicando a mi negocio de energía, todos los principios del éxito que estaba aprendiendo, y en el curso de tres años, ¡estaba ganando casi tres veces más dinero de lo que hacía en los seguros! Ahora no podía renunciar ni aunque quisiera; tenía que mantenerme conectado a este Sistema de Éxito y seguir aprendiendo más.

A principios de 1986, después de tres años y medio en mi negocio de marketing en redes, atendí un seminario de liderazgo. El orador nos contó cómo había ido desde la bancarrota a construir un negocio valuado en millones de dólares, todo en el lapso de dos años y medio. Compartió una formula de éxito simple de 4 pasos con nosotros y realmente me sentí identificado con este tipo porque era joven, entusiasta y confiado. Nos dijo que la razón por la que estábamos en la audiencia y él estaba en el escenario era que no nos habíamos vendido a nuestro sueño. Dijo que estábamos caminando por ahí como si tuviéramos muchas opciones para vivir el estilo de vida que él tenía pero que estábamos equivocados. Cuando él empezó no creía que él era tan listo como algunos de los otros líderes, pero tenía un gran sueño, compromiso total y creía que podía trabajar más que nadie. Así que tomó su fórmula, creó un plan para hacer el doble de actividad productiva que era esperada y tomó acción masiva y 29 meses después era millonario.

Me di cuenta de que mientras me iba bien en mi negocio de la energía, no estaba ni cerca de tener los resultados que él tenía. Yo estaba tratando de negociar el precio del éxito y mi falta de compromiso me estaba manteniendo en quiebra. Yo no estaba satisfecho con ingresos de $80mil, coche de la empresa y plan de seguro de salud. Yo quería más, mucho, mucho más. Yo quería ser libre y rico, para hacer lo que quería, cuando quería con quien quería todo el tiempo que yo quería y hacerlo de primera clase y decidí allí mismo de que iba a ser un mejor estudiante de éxito, aplicar los principios de mi negocio de redes y usar esa fórmula para convertirme en millonario también.

La fórmula original que aprendí ese día se componía de cuatro simples pasos:

  1. Define tu sueño.
  2. Consigue un vehículo.

  3. Haz un plan de acción.

  4. Toma acción masiva.

Hice un compromiso total de usar esta fórmula básica para convertirme en millonario en dos años y medio como mi nuevo mentor. Durante este proceso modelé a los líderes de más rápido crecimiento, hice grandes avances dentro de mi compañía y permanecí enfocado en mi sueño, tomando acción masiva mientras actuaba como si ya fuera millonario. También superé una pobre auto-imagen y muchas creencias que me estaban deteniendo. Conocer la fórmula era una cosa, pero dominarme a mí mismo era el ingrediente clave para mi éxito.

En 28 meses, a través de práctica y estudio continuo de los principios, dominé la fórmula, tome decisiones estratégicas de mi negocio y lo logre. Hice en 28 meses lo que no había ni comenzado a hacer en 3 años y ½. ¡Me convertí en un millonario! La diferencia era que ahora había tomado completa responsabilidad sobre mi vida y los resultados. Estaba totalmente comprometido a producir los resultados que quería. Yo estaba dirigiendo mi propia mente, creencias y pensamientos con precisión y de forma positiva. Yo estaba siguiendo mi plan de acción y tomando acción masiva productiva consistente en el plan, ¡mientras que actuaba como si yo ya era un millonario!

Utilice esta fórmula básica para hacer millones de dólares y ayudar a muchas otras personas a hacer millones también, pero todavía tenía algunos huecos en ella.  Mientras que era una gran receta para el logro, no tomaba en cuenta cuestiones más profundas como las cicatrices emocionales y heridas psicológicas que fueron fuertemente arraigadas a edades muy tempranas, como podrías haber adivinado por mi historia. Acabé perdiendo muchos millones de dólares, lo que me llevó a estudiar más en profundidad los principios. Tan devastador como lo fue en ese momento, esto terminó siendo una gran bendición que fue cómo y por qué creé La Formula de Éxito Ilimitado, pero voy a compartir esa parte jugosa de la historia en el siguiente video, audio y artículo. ¡Hasta entonces comparte esto con tus seres queridos para que vivan su vida ilimitada y vamos a hacer de este tu mejor año jamás! Hasta entonces que Dios te bendiga y vive tu pasión!

Hola soy Carlos Marin  autor de La Formula de Éxito Ilimitado y fundador de la Academia de Éxito Ilimitado y bienvenido a otra edicion de Tu Vida Ilimitada el programa dedicado a enseñarte la mentalida y estrategias para empoderarte a vivir la vida ilimitada de éxito, riquezas, libertad y felicidad que te mereces!